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(10) UNA SOCIEDAD HEDONISTA enseñanza para la iglesia – Escuela Dominical

FILIPENSES 4:11-13 ; 1 Timoteo 6:6-10; 1 JUAN 2:16 – VERDAD CENTRAL – El hedonista se vuelca en la necesidad de satisfacer sus necesidades personales. sin importar el precio que tenga que pagar. convirtiéndose en un ser egoista e insensible ante el dolor y la desgracia ajena.

I- HEDONISMO MODERNO

El hedonista se encuentra en una interminable búsqueda de algo para disfrutar; por eso, su demanda de placer nunca tendrá fin. Disfruta en tener. poseer, probar y deslumbrar a los que lo rodean. En pocas palabras, el hombre o la mujer hedonista es un ser ego‐ céntrico, ya que construye su mundo centrado en si mismo, con base en sus deseos egoístas.

En virtud de que el hedonista sólo piensa en si mismo, tiene problemas para relacionarse adecuadamente con las personas. ya que no es visto como un individuo que quiere agradar, sino como alguien que busca sacar provecho de cualquier relación.

La sociedad actual alienta a las personas a vivir centradas en su propio mundo de de‐ seos y necesidades, no permitiendo verlos deseos y necesidades de los demás. No se da sin recibir nada a cambio; incluso si se hace alguna actividad artruista no se realiza de manera desinteresada, pues al ejecutarla se espera obtener el reconocimiento de la sociedad en la que se desarrolla.

Otra característica de la sociedad moderna es la búsqueda insaciable del éxito. El bombardeo psicológico y publicitario orilla a las personas a desear ser exitosos y por lo tan‐ to, estar en indefinida competencia con los semejantes. La competitividad se vuelve una excusa para hacer bien las cosas. pero, en realidad, en el fondo se hace para satisfacer los deseos propios, y más si se obtiene el reconocimiento de otras personas.
La influencia del hedonismo se ha infiltrado en la vida de la iglesia. Aunque la doctrina y las prácticas litúrgicas sean correctas. se vive en una constante competencia por las apariencias, las prácticas litúrgicas innovadoras y las doctrinas fascinantes de los movimientos religiosos emergentes, que saben explotar las redes sociales. el marketing y los medios audiovisuales para hacer atractivo el evangelio. La finalidad de estas corrientes. es que el congregante pueda sentirse a gusto en el lugar de culto, poniendo en un segundo plano el verdadero motivo de la adoración, que es exaltar a Dios sobre todas las cosas.
Los hedonistas son presas fáciles de las corrientes doctrinales que pueden despertar su ego y el deseo desmedido de encontrar placer en todo lo que hacen. La teología de la prosperidad, los valores del reino y la confesión positiva, son algunas doctrinas que pretenden potencializar a las personas. para que por si mismas puedan adquirir todo aquello que les produce satisfacción, teniendo a Dios a su servicio.

ll. IMPLICACIONES DEL HEDONISMO

El hedonista al desarrollar sus deseos egoístas lo hace a tan alto precio que le deja de importar la necesidad o dolor ajeno.A continuación. se menciona algunas implicaciones de esta corriente:

1. Menosprecio en lugar de solidaridad
Los hedonistas, como se ha indicado con anterioridad. son personas con nula solidaridad. El filósofo Nietzsche, por ejemplo, en su doctrina se oponía a los valores cristianos como la humildad y la caridad. promoviendo el orgullo, la dureza y la falta de compasión. Esta práctica. en oposición a las enseñanzas de Jesús. alienta a no tenerla misma consideración con la que se trata a si mismo.

Las Escrituras rechazan todo tipo de comportamiento no solidario; por el contrario. promueven la ayuda a los pobres e invertir en ellos, acción que está relacionada a una promesa en el cielo. No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye (Lucas l2:32-34). En esa misma postura, Pablo exhorta a los creyentes atener los deseos de los demás como propios, no mirando cada uno lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros (Filipenses 2:4).

2. Ingratitud al reconocimiento

Los hedonistas actúan para recibir satisfacción personal, a través del reconocimiento. Tristemente. en la doctrina de la iglesia, sobre todo la postmoderna, se ha infiltrado de manera sutil este tipo de pensamiento. Se hace especial énfasis en las fórmulas “sembrar para cosechar”.“da y recibirás”. Es asi que, muchas personas, llegan a creer que la gracia inmerecida de Dios hacia la humanidad es un asunto comercial, que se puede aceptar o no; entonces, al ser asi. se puede manipular a través de las obras, ofrendas o pactos económicos para poder llegar al cielo o hacer que el Señor realice lo que uno desea Es por estas prácticas antibíblicas que el reconocimiento de la salvación se enfatiza en las acciones del hombre. más que en la gracia de Dios.

3. insatisfacción por el contentamiento

El cristiano maduro sabe que debe hacer morir los deseos de la carne. y vivir siendo guiado por el Espiritu Santo. Sin embargo. los hedonistas son impulsados por los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida (1 Juan 2:16); estas tres actitudes están relacionadas con el nivel social o la importancia de la persona misma. Debido a esto. los deseos hedonistas dependerán de una demanda interminable. porque la insatisfacción será permanente.

III ¿CÓMO ENFRENTAR EL HEDONISMO?

1. Confiando plenamente en Dios

El creyente debe saber que el contentamiento se origina al poner su confianza en Dios; él es quien proveerá lo que se necesita para su satisfacción. Confiar en el Señor no es una acción que se logra de la noche a la mañana, sino que se requiere de un proceso de aprendizaje continuo en la vida diaria. En Filipenses 4. el apóstol Pablo dice:..he aprendido (v. 11); después agrega: …estoy enseñado (v. 12).
¡Qué complicado será tomar una decisión sin la ayuda de Jesucristo! Por eso, Pablo recalca y encierra este principio en la siguiente forma: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (v. 13); refiriéndose a que estaba acostumbrado a tener como a no tener. pues Cristo es su satisfacción.

2. Afirmando nuestras relaciones personales

El cristiano que aprende a vivir en el contentamiento de Jesucristo, lo reflejará a través de sus actitudes:

  1. Hacia si mismo. Entendiendo que se necesita cierta cantidad de amor propio para poder amar a otros. y aprendiendo a vivir en contentamiento. El amor no deberá centrarse en uno mismo, para que el amor de Dios sea perfeccionado en la vida del creyente. Ten cuidado de ti mismo (| Timoteo 4: | 6).
  2. Hacia los demás. El contentamiento permite al creyente relacionarse mejor con los demás para hacer el bien, para compartir con generosidad las bendiciones recibidas con el prójimo. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra (2 Corintios 9:8).
  3. Hacia Dios. Tener contentamiento permite al creyente reconocer la dependencia de Dios y que él le ayudará a entender lo que realmente necesita. La vida cristiana es mucho mejor cuando se aprende estar contento con lo que se tiene. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento… así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo… porque raíz de todos los males esel amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores (1 Timoteo 6:6‐ 10).

Solamente cuando se experimente la regeneración que viene por medio de la fe personal en la obra redentora de Cristo, tendrá el hombre las bases para establecer buenas relaciones consigo mismo, con los demás y con Dios.

CONCLUSIÓN

Es importante entender que la condición de la sociedad contemporánea. donde el afán de la vida, que produce estrés, frustraciones, celos, envidias y enfermedades, entre otros males, no hace más que evidenciar y profundizar un deterioro de la relación entre la raza humana y Dios mismo.
La insatisfacción hace que las personas actúen de manera egoista, lo cual reflejarán en sus relaciones interpersonales e incluso con Dios, al no tener lo que se desea… Por el contrario, la persona que vive en una buena relación con Cristo tendrá lo necesario para enfrentar los desafíos con integridad y gratitud.

fuente: guia dominical sobre la sana doctrina

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Fundador del sitio de Asambleas de Dios en sus inicios,Pastor del Concilio en Mérida Yucatán por mas de 34 años . Freelancer de varios proyectos web , Músico por arte y leal Asambleista desde su conversión a Cristo.

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