SALMOS 22:27; 86:9; APOCALIPSIS 7:9

La multitud vestida de ropas blancas

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;

La iglesia es una compañía de sacerdotes y gente santa que traen a Dios sacrificios de alabanza, y lo hacen de diversas formas, de acuerdo a su lugar de origen o tradición evangélica, pero siempre sometidos a los principios bíblicos. ”

I – LOS PRINCIPIOS NO NEGOCIABLES DE LA ADORACIÓN

Existen algunas variantes culturales en cuanto a la adoración a nuestro Dios; las formas cambian, pero la esencia no debe hacerlo. Consideremos, pues, algunos principios bíblicos respecto al tema:

  • Humildad
    Los ritos externos pretenden sustituir la realidad del corazón, pero debe existir un equilibrio entre lo interno y lo externo. Todos los estilos de adoración deben ser una expresión de fe viva. Las formas carecen de valor cuando se hace énfasis en sí misma y no en Dios. La adoración humilde habla de un corazón que ha sido tocado por el maravilloso y perfecto amor de Dios.

Los creyentes debemos presentarnos ante Dios en humildad, sabiendo que nosotros somos siervos del Señor, debido a su incomparable gracia sobre nuestra Vida. Nada hicimos para merecer su perdón y nada podemos hacer para pagar su misericordia. No importa nuestro origen, ni la edad, ni el sexo, ni la posición socioeconómica que tengamos, él es en gran manera superior a nosotros y merece nuestra entrega respetuosa y genuina.

  • Exaltación a Dios
    Exaltar a Dios es alabarle por sus obras creadoras y de redención, reconociéndolo por lo que él es y por lo que hace. Cuando la exaltación es ejecutada por un instrumento humano santo es edificativa; cuando se hace corporativamente no escandaliza ni asusta, sino por el contrario, es un medio eficaz de evangelización.

Todo lo que hagamos debe tener el propósito de exaltar el nombre de nuestro Hacedor, reconociendo sus atributos y pregonando sus obras. Si no fuera por el Señor, por su maravilloso poder, no existiríamos. Pero, además de esto, muchas veces a lo largo de nuestra vida ha manifestado su amor en nosotros para brindamos salvación. Por ello, la consecuencia de un corazón agradecido debe producir una actitud de reconocimiento para nuestro Dios.

  • Ayuda del Espíritu Santo
    Cuando adoramos estamos reverenciando no un recuerdo, sino que celebramos una presencia, la de Cristo entre nosotros a través de su Espíritu Santo. Sólo el Paracleto divino puede llevarnos delante del Salvador y convertirnos en un reflejo de aquel a quien honramos, ya que esa es una de las bondades transformadoras de la adoración.

Definitivamente necesitamos la ayuda y el respaldo del Espíritu Santo cuando adoramos y servimos en la obra de Dios. Sin el apoyo del Consolador, nuestro esfuerzo se convierte en simples obras vanas. Pero cuando el Espíritu nos dirige, entregamos siempre lo mejor de nuestras vidas al Señor

Pregunta de reflexion o aplicación: ¿Qué principios considera usted que se han descuidado actualmente?

II – LA INFLUENCIA CULTURAL EN LA ADORACIÓN

  • Influencia greco-romana
    Algunas de los elementos, actividades o ceremonias que hoy en día desarrollamos en nuestra liturgia de adoración a Dios, tienen su origen en modelos surgidos de las culturas griega y romana. Las raíces del coro se encuentran en los templos griegos, y en las obras de teatro. Aparecieron en el siglo IV, durante el gobierno de Constantino, para colaborar con la celebración de la Santa Cena.
  • Influencia judía
    La cultura judía también ha sido un factor de influencia en nuestra adoración. Existen elementos litúrgicos, desarrollados en las sinagogas judías, que fueron integrados posteriormente en nuestros cultos. Jesús mismo es mostrado practicando su adoración en su ambiente original. Inmerso en una cultura de salmos, endechas, elegías e himnos, el Señor cantaba como parte de su adoración. Hoy nuestras iglesias desarrollan un patrón parecido al que desempeñaban en las sinagogas judías: lectura bíblica, oración, estudio de la Palabra.
  • Influencia europea
    En el continente europeo, las primeras manifestaciones de la música en los cultos involucraban los cantos o himnos litúrgicos, los cuales eran entonados por la masa de la congregación, aunque también los podían ejecutar un coro especial o un grupo de alabanza particular.

En general, la Reforma protestante trajo un cambio en el tema de la liturgia, restaurando primeramente el canto congregacional, aunque hubo también diferencias entre los distintos movimientos. Martin Lutero aceptaba el uso de la mayoría de los instrumentos y expresaba su deseo dc tener una himnología que todo el pueblo pudiera cantar; es así que comenzaron a componerse diversos cantos, algunos tomados de melodías de canciones populares, a los que se les cambiaba la letra por un mensaje cristiano. Zwinglio por su parte, rechazaba el uso del órgano y los cantos corales. Calvino siguió una línea similar a Zwinglio pero permitió el canto a una sola voz. Posteriormente, los wesleyanos le dieron un gran impulso a la música y a los himnos.

Pregunta: ¿Cree usted que si algo no funciona para nosotros también dejará de ser útil para otros?

III. INFLUENCIA CULTURAL EN LA ADORACION

La cultura es como una autopista que te aleja de algo y te acerca a otra cosa. El sólo poner atención al aspecto cultural al adorar puede distanciarnos o aproximarnos a Dios. Es urgente encontrar un equilibrio.

Infinidad de ocasiones, los patrones se repiten, gente llega a nuestras iglesias con la pena de saber si van a poder adaptarse a las formas de la congregación a la cual llegan. Comienzan a adorar con cierto recato debido a que no saben si sus acciones podrán parecer extrañas a la iglesia local. Pero, al persistir en la comunión, poco a poco van integrándose al resto del grupo. Otras veces, nos encontramos con formas extrañas para nosotros las cuales no son tan fáciles de aceptar, entonces las juzgamos creyendo que sólo lo que nosotros hacemos es lo normal y lo correcto. También emitimos sentencias condenatorias de acuerdo al contexto del cual provenimos, sin ponernos a pensar que estamos en un ambiente diferente al nuestro.

Finalmente, nos encontramos con la cuestión de que Dios es adorado por su pueblo de acuerdo al origen en donde se halle la comunidad cristiana en particular. No podemos juzgar con base en nuestra propia cultura las formas litúrgicas de otros países o continentes, incluso otro grupo étnico dentro de nuestra nación. Si eso hacemos, cometeremos el error de creer que nadie adora al Señor tan limpiamente como lo hacemos nosotros, y que todos los demás son mundanos en su entrega a Dios.

Hay algunos aspectos a considerar para mantener un sano equilibrio en la adoración:

 

  1. No ser anoréxico cultural. Hay que tratar de controlar lo que escuchamos. Que las formas, letras, ritmos, instrumentos musicales, volumen o sonidos, me muevan hacia Dios, y no solamente distraigan mi mente.
  2. La adoración tiene que ser forzosamente “bicultural”. Hemos de manifestar nuestra identidad terrenal, conformada a los principios de la adoración celestial que Dios demanda.

3- La adoración puede ser solemne o llena de entusiasmo. Las formas de adoración pueden ser variadas, diversos ritmos, diferentes expresiones.

4- No estamos en la uniformidad pero sí en la unidad de la fe. Nuestros patrones de adoración puede ser diversos, como diversa sea nuestra cultura, pero nuestra fe tiene que ser la misma.

5- No se deben abandonar las convicciones. Nuestro carácter cristiano debe madurar, santificándonos con la ayuda del Espíritu Santo.

6- No existen dos congregaciones iguales. Cada comunidad cristiana tiene su propia cultura y liturgia. En ocasiones el mismo cántico se entona de forma diferente, y adoran de manera distinta. Incluso pueden haber dentro de la congregación personas de culturas y costumbres diversas.

Pregunta: ¿Cree usted que la adoración debe reducirse a fórmulas y rutinas?

CONCLUSIÓN

Cada elemento que se utiliza en la adoración en las diferentes culturas, debe ser analizado, ya que puede promover la sensualidad, la rebeldía, las adicciones y el ocultismo. No todo lo que hay en la cultura puede ser usado en nuestra liturgia.

Independientemente de los enfoques culturales, hay que analizar el carácter de lo que prevalece detrás de esos elementos. Este análisis debe hacerse con madurez y discernimiento espiritual, ya que el propósito de Dios es llenar el mundo con la revelación de su gloria. Richard Baxter dijo: N0 sobreestimes la forma de tu adoración, ni difames a otras personas que tengan modos diferentes.

FIJACIÓN DEL APRENDIZAJE

  1. ¿Qué prácticas de adoración cree que deben ser condenadas por alejarnos de Dios?
  2. ¿Cuáles son las prácticas cotidianas de adoración en la iglesia?
fuente: libro Teologia del Culto – Eccad 2019.

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