No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu (Efesios 5:18)

P ablo nos exhorta a no embriagarnos con vino, sino más bien ser llenos del Espíritu Santo. Pero, ¿qué significa eso?, ¿cómo puede un creyente ser lleno del Espíritu?, y, ¿cuáles son las evidencias de esa llenura?

Al tratar con este asunto es sumamente importante que recordemos que el Espíritu Santo no es una sustancia o una influencia; no se trata de un líquido, sino de una persona.

Es la tercera persona de la Trinidad que viene a morar en la vida de todo creyente desde el instante mismo de la conversión.

La llenura con el Espíritu Santo es una experiencia posterior a la salvación, en la cual el creyente es ungido a favor de una vida sujeta al Espíritu y a un ministerio especial. Esta acción se describe en el Nuevo Testamento como el Espíritu “cayendo sobre”, “viniendo sobre”, o “derramado sobre” el creyente en forma repentina y sobrenatural. La llenura del Espíritu Santo es una experiencia permanente en la vida del creyente. No debe ser un éxtasis espiritual de corto tiempo y poco alcance, ya que esa “llenura” sería cuestionable si no lleva una posesión permanente. …sed llenos del Espíritu. Literalmente es: “estén siendo llenos del Espíritu”. Debe ser una acción continua en la vida del creyente.

La promesa del Padre

He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros… (Lucas 24:49). Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre… (Hechos 1:4).

Estas promesas son de gran aliento para el que las busca de todo corazón. La llenura con el Espíritu Santo no es algo acerca de lo cual el creyente debe persuadir al Padre que le dé. Dios es quien tomó la iniciativa de llenar a sus hijos con el Espíritu Santo. Además, el Señor no se olvida de lo que ha prometido, es plenamente capaz de cumplir su palabra.

Los resultados de ser llenos del Espíritu Santo

  1. Defensa de la fe
    Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel (Hechos 4:8). Luego de la sanidad del paralítico en la puerta del templo, y el gran mensaje que predicó Pedro en el pórtico de Salomón, los discípulos fueron encarcelados. A la mañana siguiente, el Sanedrín los sacó y preguntó: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? La respuesta valiente e inspiradora que les dio Pedro fue resultado de ser lleno del Espíritu.Esta fue una nueva experiencia para hombres humildes; pero el Espíritu Santo los capacitó para esta ocasión. Jesús les había dicho que tales tiempos vendrían, pero que el Espíritu Santo les enseñaría qué decir en tal hora. Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir (Lucas 12:11, 12). La reacción de los líderes a la respuesta de los discípulos fue que se maravillaban (Hechos 4:13).
  2. Poder para la batalla espiritual
    Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? (Hechos 13:9, 10). En la isla de Chipre Pablo estaba ministrando al procónsul Sergio Paulo cuando el mago Elimas buscó poner al procónsul en contra de la fe. El apóstol recibió una unción especial del Espíritu y reprendió al opositor con palabras no inciertas. Cuando Satanás estorba la Palabra de Dios, podemos esperar unciones especiales para que él pueda ser vencido y el ministerio no sea estorbado.
  3. Pasión por la predicación
    Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios (Hechos 4:31). El concilio recién había amenazado a los discípulos para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre (Hechos 4:17). Pero ellos acudieron a la oración, y como resultado, una nueva llenura del Espíritu vino sobre ellos y recibieron valentía y poder divino para continuar predicando la palabra de Dios.
  4. Gracia y fortaleza en la persecución
    Pablo y Bernabé tuvieron gran éxito en predicar el evangelio en Antioquía de Pisidia. Pero luego vino la oposición: …los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo (Hechos 13:50-52). Ninguno disfrutaría ser perseguido. Pero ellos recibieron una llenura especial del Espíritu Santo en tales momentos. El verbo griego usado aquí está en el tiempo imperfecto, lo cual significa que estaban siendo constantemente, todos los días, llenos con el Espíritu Santo. Si estaban siendo sujetos a persecución diariamente, ¿por qué no una llenura fresca para cada día?
  5. Poder para servir
    El propósito principal del bautismo con el Espíritu Santo es capacitar al creyente para el servicio cristiano. La promesa más grande dada al cristiano fue dada por Jesús a sus discípulos justo antes de su ascensión: pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). El resultado característico de haber sido lleno con el Espíritu Santo es poder para servir. Qué importante es, pues, vivir una vida que constantemente esté siendo llenada por la unción del Espíritu Santo. Procuremos estar bajo la dirección del Espíritu Santo; esa llenura ayudará al creyente a vivir en el fruto del Espíritu y en los dones que él reparte para el servicio cristiano.
fuente: aviva 26, abril 2018

Comentarios

Comentarios