Nombre: JUAN ROMERO
Fecha de Nacimiento: 11 de enero de 1929 
Lugar de nacimiento: Monterrey N. Leon México
Fallece el 21 de Julio de 2017 a los 88 años de edad en la ciudad de Miami, FL. USA

SU MINISTERIO:

Predicador, Evangelista, Misionero, Cantante, Poeta, Autor, Himnólogo y sobre de todo, un siervo de Jesucristo.

Su Conversión al evangelio y más detalles en una entrevista hecha a Juan Romero, aquí sus respuestas.

¿Recuerda la fecha de su conversión?
Fue un 10 de mayo de 1937. Me acuerdo porque era el día de las madres y llovió torrencialmente. Nosotros pertenecíamos a la iglesia tradicional en México y mi padre era el típico macho mexicano, con bigotes a lo “Pancho Villa” y todo. El nos dejó ir a una iglesia protestante a regañadientes. Llegamos todos mojados porque estaba lloviendo. Ese día, una misionera nos presentó el Plan de Salvación. Mi mamá mis hermanitos y yo lo aceptamos, desde entonces, estamos en los caminos del Señor. Yo tenía tan sólo 7 años de edad.

¿Hubo algún evento especial en su vida cuando fue llamado a servir o a componer?
Bueno, si. Después de mi conversión, porque a mí no me salieron alitas en la espalda, era un niño como cualquiera y hasta un poco más travieso de lo ordinario. Un día escuché a una maestra que le dijo a otra sin saber que la estaba escuchando: “ese Juan no vale ni tres cacahuates”. El escuchar eso, me produjo un complejo de inferioridad tremendo. Yo crecí con la absoluta convicción que no valía nada. Un día llegó a la Iglesia un predicador fervoroso. Se llamaba Roberto Fierro. Predicó acerca de “Ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura…”. Yo decía, qué es eso de ir por todo el mundo si nosotros somos tan pobres que casi no había salido ni del barrio donde nací. Pero mi madre me estaba viendo. Y mi madre, tenía una manera de regañar muy punzante. Yo pensé, para que no me regañe voy a pasar al altar. Oré diciendo, “Señor, yo no te puedo engañar, pero aquí estoy. No sé que hacer, pero quisiera hablar contigo”, y sin darme cuenta, descubrí que estaba hablando con él. Le dije “tú sabes que no valgo nada, pero todo lo que yo tengo, te lo doy”. Me acordé de un chiquillo que le dio 5 panes y dos peces, entonces le dije: “todo lo que tengo son 3 cacahuates, pero son tuyos”. Con el pasar del tiempo, Dios me llevó por todo el mundo y me puso por 15 años en televisión. Yo sentía que por ese medio estaba llevando el alimento a millones de personas. Yo tendría como unos 14 años o menos, porque a los 15 fui al Instituto Bíblico en México.

¿Cuál fue la primera canción que el Señor le inspiró?
Siempre he dicho que soy poeta por accidente, soy predicador sin haberlo calculado, soy compositor por circunstancias. Recuerdo que un día iba a ser el orador en una Convención en Nueva York. Mi gran amiga y compañera de ministerio Amy Cortéz, quien nos hospedó, andaba como una leona enjaulada caminando de acá para allá. Le pregunté que la pasaba. Ella respondió: “Pues nada, un hermano que me prometió componer una canción, para un drama que vamos a presentar, ni siquiera  me ha llamado por teléfono”. Le pregunté de qué se trataba la historia, ella me explicó que era de un niño que no quería ir a la Escuela Dominical, porque su papá no va. Le dije que nunca había escrito una canción pero que me dejara intentarlo. Me encerré en una habitación y a la media hora nació una canción que decía: “Juanito, hoy es domingo, despierta, es hora ya, la Escuela Dominical, pronto va a empezar, despierta ya”. Esta es la parte donde la mamá trata de despertar a Juanito. El niño, se estira, y dice: “Mamita, no me despiertes, al cabo, papá no irá, la Iglesia no es para él, yo no quiero, yo no quiero ir, si no va papá”. Lo que Juanito no sabía es que su papá lo estaba oyendo detrás de una Cortina. De repente sale y le dice; “Juanito, he oído todo, perdona mi grave error, prometo que iremos juntos y la voz de Dios y la voz de Dios, vamos a oir”. Termina la canción cantando los tres: “Toda la familia, vamos contentos a la Escuela Dominical, el gran Maestro de Galilea espera, que todos juntos vayamos a aprender”. Así nació mi primera canción en 1956, desde entonces soy compositor. He compuesto 437 canciones y casi todas han sido grabadas.

¿Cuántos discos ha grabado?
He grabado 29 discos.

Usted es de los pocos testigos de excepción de la evolución de la Alabanza y la Adoración en las últimas décadas. ¿Cree que ha cambiado mucho?
Ha cambiado tanto, que a veces, los  himnos que nos ayudaron a crecer espiritualmente, son ignorados o no reconocidos por los actuales “adoradores”, como les llamamos ahora. Por ejemplo, yo estuve en una conferencia que dio uno de esos predicadores famosos. En eso llegó una pareja que mencionó que acababan de aprender un himno que “estamos seguros que les va a gustar y se los vamos a cantar ahora”. Y lo hicieron así: “Cuando la trompeta suene en aquel día final…” Porque para ellos era nuevo. Yo no me opongo a la música contemporánea, eso si le confieso que no es mi favorita, pero me encanta ver a los jóvenes, cantando himnos con ritmos contemporáneos, con letras extraídas de las Escrituras. Mi alma se regocija, cuando veo multitudes de jóvenes recibiéndolas, con bendición. Si añoro, con una profundidad muy grande, aquellos himnos de antaño, con los cuales yo crecí.

¿Cuál es la influencia que usted quiere generar en las personas?
Don Francisco, el conductor de Sábado Gigante, al celebrar sus 50 años de carrera, le preguntaron cómo quisiera que lo recordaran cuando ya no esté aquí. El respondió: “Yo me conformo con que la gente diga que Don Francisco fue un buen hombre”. Yo pensé que pide muy poco, porque cuando una persona muere, aunque haya sido un demonio, la gente dice: “Ay, tan bueno que era”. Pensé en cómo quisiera que la gente me recordara. Anhelo que por lo menos uno, aunque se que serán muchos quienes  me van a decir en el Cielo: “Hey, Juan, gracias porque por tu canción tal o por tus programas de television, por tus predicaciones en el estadio o  en la Iglesia, yo estoy acá porque acepté a Jesucristo”. A mí me dieron un Grammy, un Premio Arpa en Washington, donde asistió el Presidente de los Estados Unidos, una Arpa de Oro en la capital de México y otros trofeos más. Pero yo todo lo que digo, lo que hago y lo que soy, se lo debo a Jesucristo. Mi mayor placer, va a ser poner esos trofeos, junto con mi adoración ante los pies del Señor, cuando llegue al cielo.

En Junio 12 del año de 1949 contrajo matrimonio con Aurora Orozco de los cuales nacieron cuatro hijos, Betty quien fue para estar con El Señor en 1966, Aurora, Yvonne y Juan Carlos.

 

De 1967 a 1976 sirvió como representante de las Escuelas Dominicales en América Latina y Las Indias Occidentales, acompañando al Misionero Jorge Davis en su avioneta “LA GLORIA”. En ese tiempo organizaron Congresos de Educación Cristiana impartiendo cursos de adiestramiento e introdujeron el programa de LOS EXPLORADORES DEL REY semejante al programa de los “BOY SCOUTS” para ayudar al crecimiento tanto físico como espiritual de los jovencitos de su denominación.

Por más de diez años Juan y su esposa Aurora condujeron un programa de televisión que alcanzaba una teleaudiencia de más de 70 millones.
Juan ha escrito más de 430 himnos y es autor de varios libros incluyendo un poemario y un himnario. Además de una autobiografía al cumplir los 50 años de ministerio. Juan Romero con sus más de 55 años de experiencia ministerial, va por el mundo sustentando reuniones de carácter evangelístico y de educación cristiana.

La tónica de sus presentaciones estimula a las congregaciones a cumplir con “LA GRAN COMISIÓN” tanto en el área doméstica como foránea. Los pastores agradecen a Juan su constante afán por establecer una buena relación entre la banca y el púlpito.

Fuente: Sitio de Juan Romero Oficial:

Varios Lideres Cristianos del Mundo ofrecieron sus experiencias y comentarios sobre este acontecimiento.

Danilo Montero dijo

“Hoy partió con el Señor el canta autor mexicano Juan Romero. Entre los cantos que escribió destaca “Visión Pastoral” o “eran cien ovejas” como muchos lo conocimos. Lo conocí a los catorce años cuando vino a darnos un taller de capacitación para futuros maestros de escuela dominical. Amaba cantar, así es que lo hizo varias veces durante esa semana. Pero lo que tocó mi vida mas profundamente fue su pasión por Dios y su humor, ese humor mexicano único. Supe que estaba delante de un ejemplo de lo que yo quería llegar a ser: alguien que sirviera a Dios con sinceridad y pasión”

Pbro Guillermo Rodríguez H, Líder Nacional del Concilio de las Asambleas de Dios en México expresó

Al hacer apología de la fe terminó escribiendo la alabanza “Creo en ti”. La reflexión del ministerio pastoral le hizo escribir “Visión pastoral”, mejor conocida por como inicia: “Eran cien ovejas…”. Después de reflexionar en cuanto a la importancia de los maestros en la Escuela Dominical compuso “La historia de Pedrito”, desgarradora e hiperrealista. “Juanito, hoy es domingo” acaso sea un testimonial personal, ya perenne. Así a lo largo de unos cuatro cientos de composiciones musicales, aunadas a varios libros y poemas. Una maestra hablando de él había dicho en su edad temprana: “ese Juan no vale ni tres cacahuates”. Después de su encuentro con Dios, apenas en su adolescencia, le dijo: “Señor, yo no te puedo engañar, pero aquí estoy. No sé qué hacer… tú sabes que no valgo nada… todo lo que tengo son tres cacahuates, pero son tuyos”. Así comenzó la historia de quien habría de ser un incansable siervo de Dios en México y en Estados Unidos. Maestro, conferencista, tallerista, compositor, adorador… lo mismo se paraba a ministrar en un púlpito donde quiera que fuera llamado que ante un auditorio de miles o en un programa de radio o de televisión, literalmente por todo el mundo. Habiendo nacido en Monterrey, el 11 de enero de 1929, en el día de hoy acudió a su pase de lista, a su alborada final, como él mismo escribió tras el fallecimiento de su hija Betty Ann:
“Cuando llegue a la alborada de un nuevo amanecer,
Cuando llegue a la ribera de la patria celestial,
En aquel azul eterno do jamás se dice adiós,
// Voy a ver a mis amados, // y a Jesús mi salvador.
En aquel país glorioso donde eterno amor con él,
Coro de millones yo también voy a cantar,
No más lágrimas y llanto ni más penas ni dolor,
// Cantaré con los salvados, // la canción de redención.”
La sencillez de su personalidad, la calidez de su expresión, el encanto de sus anécdotas, la fuerza espiritual de su presencia, la gracia del cielo en su ministración… descanse en paz el queridísimo Juan Romero ante la presencia del Eterno. Nuestras expresiones de afecto a su esposa, la hermana Aurora Orozco (hija de Rodolfo Orozco y hermana de Juan Orozco, quienes en sus respectivos tiempos fueron superintendentes generales de las Asambleas de Dios) y a su muy amada y distinguida familia. ¡Amén!

Pbro. Samuel Vazques S.

No tengo una foto de Juan Romero, ni con él, para él fui un ejecutivo nacional al que trató amablemente, dos veces me correspondió llevarlo a cenar (en una ocasión con Juan Mauricio), de trato fino y educado, con la experiencia de tantos años de ministerio, en Cancún le hicimos un reconocimiento hace algunos años, su voz ya no era el portento que atacaba las notas de Creo en ti como en sus años mozos, pero seguía con entusiasmo cantando y hablando de Cristo. Se nos ha adelantado. Dios consuele a su familia.

Pbro. Juan J. Pérez G. Lider Nacional del Concilio de las Asambleas de Dios, expresó.

Grandes hombres de Dios, Hace unos minutos acaba de fallecer el Pbro., Juan Romero en Miami, Florida. Misionero para Mexico y toda América Latina, Cantante y compositor
Gran predicador Pentecostal, Gran Maestro, pero sobre todo un gran siervo de Dios Mexicano. Autor de los grandes Himnos clásicos: Vision pastoral, Creo en ti entre otros, así como muchos coros de la Escuela Dominical. Nuestra plegaria y más sincero pésame a su familia a nombre propio y de nuestro Concilio.
Hoy se Cumplen algunas letras de su himno ocasos:”Cuando ya de esta vida, deje ya de padecer, cuando baje la cortina y se acabe mi función…”

Marcos Witt, dijo

Hoy se nos adelantó a la Gloria nuestro querido Juan Romero. Poeta, compositor, escritor y comunicador por excelencia del mundo Cristiano. Su himno “Vision Pastoral” (más conocido como “Las 100 ovejas”) se ha convertido en un estándar clásico de la música Cristiana. Nos inspiró y motivó a toda una generación de ministros con su risa y sentido del humor singular. El que compuso y cantó del Buen Pastor, hoy tiene la alegría de ser abrazado por Él. Lo honro este y todos los días. Te extrañaremos mi querido amigo.

Algunas fotografías con distinguidos Asambleístas.

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