VERDADERO DISCÍPULO O SIMPLE SIMPATIZANTE

“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud”…Marcos 10:46 RVR1960

Para poder entrar al tema necesitamos en primer lugar conocer el significado de las palabras: SIMPATIA Y SIMPATIZANTE ya que tienen un significado muy interesante e indispensable para hablar del tema.

Simpatía:

  1. Es el modo de ser de una persona que la hace atractiva o agradable hacia los demás.
  2. Es una inclinación afectiva, entre personas y esto se da generalmente de una manera espontánea y mutua.

Simpatizante:

  1. Que siente simpatía o atracción por algo, en especial por una ideología o un movimiento político

La iglesia de Jesucristo lamentablemente está llena de simples simpatizantes, y de muy pocos discípulos verdaderos, ¿Por qué? Porque los simpatizantes no están comprometidos con Jesús y los discípulos sí. Los simpatizantes solamente lo son mientras todo sea bonito, agradable, simpatía por medio de la cual muchos siguen a Jesús, porque les hace su milagrito, les da bendiciones. Lo que pasa que no solo es seguir a Jesús por seguirlo, es decir, seguirlo por una razón equivocada, no podemos seguir a Jesús solo por sus milagros, o por sus bendiciones, cuando el Señor estuvo aquí en la tierra, mucha gente lo seguía, pero no todos eran verdaderos discípulos, lo seguían porque querían sanidad, un milagro etc. En el verso citado arriba claramente se ve la distinción: EL, SUS DISCÍPULOS Y UNA GRAN MULTITUD, y es precisamente esa gran multitud llena de SIMPATIZANTES.

Pero el que es verdadero discípulo, sigue a Jesús de una manera diferente a como lo hace un simple simpatizante, el verdadero discípulo tiene una relación personal con Jesús pero el simpatizante no. El simpatizante se pierde en el anonimato, por ejemplo: hay gente que cuando hay campañas evangelisticas en las iglesias acuden inmediatamente, hay otra campaña por allá y también van, o existen hermanos simpatizantes que andan de templo en templo ¿porque? No digo que está mal ir a las campañas, pero son gente que terminando esa jornada de campañas, vuelve al mundo, no busca un lugar para congregarse, y poder crecer en el Señor; entonces finalmente se pierden, porque solo son simpatizantes.

Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Juan 6:26 RVR1960

Lo que nuestro Señor Jesús dice en este verso, es que la gente de aquel tiempo lo buscaba no porque le reconocieran como verdadero Señor, al haber visto las señales como el Mesías que había de venir, más bien lo seguían porque se querían saciar de algo, de un milagro, de una bendición, o por conveniencia, y estaban poniendo en primer lugar lo material por encima de lo espiritual.

En cambio, el verdadero discípulo tiene contentamiento cualquiera que sea su situación, porque sabe que todo lo puede en Cristo que le fortalece. El simpatizante si no tiene prosperidad se va de la iglesia. Lo lamentable de los simpatizantes es que son temporales.

Por supuesto que nuestro Señor Jesús si quiere suplir tu necesidad, pero llega un momento en que Jesús nos enseña las demandas que exige ser un verdadero discípulo, en ese momento para muchas personas, Jesús deja de simpatizarles. Porque no queremos compromisos reales con nuestro Dios.

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? ¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Juan 6:60-68 RVR1960

Es interesante notar que en este pasaje ejemplifica claramente la distinción entre discípulo y simpatizante, que es precisamente lo que estamos tratando en este tema. Es precisamente aquí donde podemos notar cual es la respuesta del verdadero discípulo y del simple simpatizante, cuando escucha hablar a Jesús de COMPROMISO, de NEGARTE A TI MISMO, DE TOMAR TU CRUZ CADA DIA.

La triste y lamentable respuesta del simple simpatizante fue “volver atrás” como lo dice el texto del Evangelio de Juan, y volvió atrás ofendido por las demandas de nuestro Salvador, hubo palabras en su predicación o enseñanza que no les simpatizo a ciertos discípulos. Esta actitud en ningún momento movió a nuestro Señor a cambiar su predicación o enseñanza para evitar ofender a los supuestos discípulos, en ningún momento en este pasaje vemos a nuestro Señor corriendo hacia ellos para decirles: “por favor no se vayan” “miren discúlpenme ya no les voy a hablar así fuerte, no tienen que hacer ningún compromiso no se preocupen”.

Al contrario, el dejo que ellos se fueran, incluso a sus discípulos dijo que si querían irse se fueran. ¿Quién necesita de quién? ¿Jesús de nosotros, o nosotros de Jesús?

Pero a diferencia de los simpatizantes, el VERDADERO DISCÍPULO, sabe quién es su Señor, y la declaración de Pedro a Jesús: ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” habla de que este discípulo entiende que Jesús es su único refugio, y por lo tanto quiere hacer la voluntad de Dios y no su voluntad. En este discípulo no existe confusión, porque conoce a  Jesús, a diferencia del simpatizante que aunque había pasado tiempo con Jesús y quizás había recibido un milagro de Jesús, aun así seguía sin conocer a Jesús, y lo peor de todo es que por consecuencia de esta falta de conocimiento no conocía la salvación que obtenía por gracia. Sin embargo para los verdaderos discípulos si hay un conocimiento verdadero de Jesús, porque es un discípulo obediente a la palabra de su Señor, es un discípulo que no se dejara influenciar jamás por el mundo. Que nuestra oración sea decirle al Señor que permita que en su iglesia se predique la palabra de manera fiel, pero a su vez que nos ayude a que como ovejas de su rebaño podamos estar en la disposición de ser discípulos fieles a nuestro Señor y Salvador.

¡Ya basta de ser solo simpatizantes del evangelio, seamos verdaderos discípulos del evangelio del Señor!

la-pasion-de-cristo_81785.jpg

Comentarios

Comentarios