Tenemos que estar actualizados. Hay quienes van atrás con respecto a la realidad y a las noticias y lo que sucede con el coronavirus. Ya el quédate en casa está por prescribir.

La conciencia ya está creada o la inconsciencia decidida. Pero debemos pensar ahora cómo va a ser el regreso a la normalidad en todos los aspectos económico, industrial, laboral, educativo, deportivo y a las actividades religiosas.

En el caso de las iglesias, algunos estados en México ya están autorizando la apertura de los templos, en otros casos estamos a días o quizá semanas de que los templos sean reabiertos para el culto público. La pandemia no es indefinida, reitero el quédate en casa ya está finalizando.

Un amigo mío fue invitado por el gobierno de su estado a participar en una Mesa Virtual para la Reactivación Económica, específicamente en la Mesa de Servicios Profesionales, Culturales y Religiosos y buscando consenso nos pidió opinión, porque debe hacer un planteamiento de tres minutos a nombre de las iglesias evangélicas que representa, yo le ofrecí, entre otros asesores, tres ideas para que desarrolle, que aquí les comparto con intención de reflexionar sobre cómo debe ser nuestro regreso a las actividades públicas religiosas:

1. La importancia de que las actividades de culto público de las iglesias sean reclasificadas por el gobierno del estado y sean consideradas en la categoría de ESENCIALES. Esto es básico, le corresponde al gobierno hacerlo. Por la naturaleza propia de su servicio a las personas. Dios es esencial para el ser humano. Estar en paz con Dios es prioritario para que el hombre tenga paz a interior.

2.- Las medidas de seguridad para esta reapertura. Distancia entre personas al sentarse y saludarse, incluyendo a músicos, maestros y predicadores. El uso obligatorio de cubrebocas. Ofrecer agua y jabón para lavarse las manos, gel desinfectante. Regreso a la normalidad gradual, primero sin adultos mayores, personas en riesgo, menores de edad. Incluso los que puedan tomar la temperatura, deberán hacerlo. Tener criterio firme para regresar a sus casa a algunos enfermos o con síntomas del coronavirus. Ni una medida de seguridad está de más.

3.- Explicar la diversidad de iglesias evangélicas existentes, en diferentes colonias, pueblos, ciudades, la realidad no es la misma ni uniforme. Ni sus condiciones de funcionamiento. Un ejemplo, en otros países han utilizado sus estacionamiento para el culto desde los autos. En México la realidad es que en muchos casos ni autos y mucho menos estacionamientos tienen la mayoría de las iglesias.

Agrego dos ideas más:
Greg Groeschel anfitrión de la Cumbre Global de Liderazgo, con sede en Chicago, en su conferencia virtual Liderando en Tiempos de Turbulencia (Leading Trough Crisis), impartida hace unas semanas, entre otros tips que compartió sobre el regreso a la “normalidad” dijo: tenemos en estos tiempos de emergencia que aprender a no hacer planes a mediano y largo plazo, porque todo va cambiando. Y tiene razón. Usted puede disponer una fecha para hacer un viaje, salir de vacaciones o celebrar una campaña, pero como no sabemos el comportamiento de la pandemia, podemos fallar en el plan, o tener que ajustarlo a la nueva realidad que se va dando día a día.

Por último, veamos y aprendamos de los que en otros países ya están regresando a la normalidad de sus cultos, viendo a otros países aprendimos cómo comportarnos correctamente en la pandemia. Por cierto los rollos de papel de baño no fue una buena conducta copiada.
Por el mejor regreso a la normalidad.

fuente: muro del pastor Samuel V.

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