Juan aclara que la redacción del evangelio se rige por un proceso de selección especial.

Tiene que ser así, pues si se escribieran todos los milagros que Cristo hizo y toda la sapiencia de la doctrina que enseñó jamás se terminaría de escribir el libro.

Luego el evangelista tuvo la difícil tarea de escoger los discursos y las obras que ayudaran a cumplir el propósito de demostrar que Jesús es el Cristo.

En esta labor crítica operó la inspiración del Espíritu Santo. 

1- La conversión de agua en vino es clave porque habla de su poder transformador sobre la naturaleza, y la capacidad de Cristo para solucionar los problemas de la humanidad.

2  – La sanidad del hijo del oficial del rey demuestra su poder y autoridad sobre la enfermedad y la muerte, y la omnipotencia de Cristo para acabar con la angustia de la humanidad.

3 – La sanidad del paralítico demuestra su poder sanador y restaurador, y la capacidad de Cristo para combatir los problemas más críticos de la humanidad.

4 – La multiplicación del pan y el pescado para alimentar a la multitud demuestra la omnisuficiencia de Cristo para satisfacer las necesidades de la humanidad.

5 – La conversión del agua en vino presenta la ayuda de Cristo en una fiesta.

Las dos sanidades presentan la ayuda de Cristo en la enfermedad.

  • La primera resalta su poder sin importar la distancia.
  • La segunda exalta su poder sin importar el tiempo.

La multiplicación del pan presenta la ayuda de Cristo en un tiempo de enseñanza.
Las señales que Juan escoge para demostrar el carácter mesiánico de Jesús tiene que ver con dos principios de su gracia y poder:

  • Jesucristo es el proveedor de las necesidades de la humanidad.
    Vino (bebida), pan, pescado (comida).
  • Jesucristo es el sanador de las enfermedades de la humanidad.
    Fiebre, parálisis.

Jesucristo tiene lo que la gente necesita:
Poder y autoridad para proveernos lo suficiente para nuestras necesidades esenciales.

Jesucristo hace lo que la gente necesita:
Provee, sana, opera milagros, instruye…

Jesucristo es lo que la gente necesita:
El Señor, el Hijo de Dios, el Salvador, el que sacia el alma y da vida eterna.

fuente : muro del pastor

Comentarios

Comentarios