continuación, las crisis de las Asambleas de Dios.

1980. ¿ que sucedió en ese año?
En la segunda parte de la década de los 70 del siglo pasado, la directiva del Concilio, quienes era los Pbros. Guillermo Fuentes O, Gabriel Ortiz R, y Teófilo Aquillón T. iniciaron un programa de reestructurar los Distritos, pues eran muy grandes en esa época los distritos eran cuatro:, El Norte, Central, Sur y Sureste, y de tener más Lideres, y así fue, comenzaron a reestructurar a los distritos,, cuando le toco el turno al Gran Distrito Central, ellos se opusieron de ser reestructurado, estaban trabajando bien, tenía crecimiento… que si los otros distritos habían aceptado allá ellos, pero nosotros queremos seguir siendo el Gran Distrito Central, dijeron.
El asunto se volvió serio, ya que en el Concilio extraordinario celebrado en Guadalajara, noviembre de 1979, el asunto fue presentada a la H. Asamblea, y ésta, aprobó que el distrito Central fuese reestructurado. En mayo del año 1980 en la Cd. de Victoria, Tamps. se celebraría la Convención constitutiva, pero no se realizó por falta de quorom, la gran mayoría del ministerio del Distrito, se encontraban en la ciudad pero no se presentaron a la Convención, y con su ausencia manifestaban su inconformidad.

Así se llegó al Concilio, que se celebró en la ciudad de Saltillo, Coah. noviembre de 1980. en una sesión de negocios en donde se estaba informando a la Asamblea, de la rebeldía de estos ministros que no acataron la resolución del Concilio anterior, una ministra se puso de pie y comenzó hablar en lengua y vino la interpretación del mensaje, en donde nos exhortaba al perdón, a la misericordia, a la reconciliación… pero que triste que no se obedeció a la voz del Espíritu Santo,

El Presbiterio Ejecutivo con el visto bueno de la Asamblea, disciplinó a un grupo como de 90 ministros, por un año y que entregasen su pastorado.

luego ellos los ministros disciplinados, tomaron la determinación de salirse de las Asambleas de Dios, y formar su propia denominación a quién llamaron la Confraternidad de las Asambleas de Dios. Por no haber prestado atención a la voz del Señor, el dueño de la Iglesia, el que edifica su iglesia, por no humillarnos, se hubiese evitado ese cisma que aún sigue vivo en nuestros corazones. Dios les bendiga.

ellos querian seguir siendo el Gran Distrito Central

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