Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo (1 Corintios 12:4-6).

Definición de ministerio:
Del griego diakonia, habla del servicio que un creyente presta a la iglesia como diácono o ministro, y de toda clase de servicio en el Cuerpo de Cristo. Diferencia entre don y ministerio Un ministerio es una forma por la cual se puede servir a Dios y suplir una necesidad.

Los ministerios son el medio por el que las necesidades de la gente son suplidas. Un don es la capacidad o habilidad dada por el Espíritu Santo para ejercer un ministerio, por ejemplo, uno no puede ejercer el ministerio de maestro si no tiene el don de la enseñanza. En este sentido los dones determinan los ministerios en la Iglesia.

En el presente artículo veremos brevemente la función de los ministerios y de los oficiales en la iglesia. Y hay diversidad de ministerios… (1 Corintios 12:5).

En gran manera el éxito de una iglesia local consiste en la eficacia, fidelidad y funcionamiento de los oficiales y ministerios que existen en ella. Ningún pastor puede hacer solo el trabajo de la iglesia. Una iglesia funciona como un cuerpo, cuyos muchos miembros se ayudan mutuamente, teniendo como director al cerebro. Liderazgo y pastor, sin estos elementos la iglesia no puede hacer la tarea encomendada.

Los oficiales y ministerios de la iglesia constituyen el equipo del pastor

Deben ser un equipo idóneo del pastor (idóneo: que se pone al lado o detrás del pastor), de no ser así, serán un estorbo y no una bendición. Para tener un liderazgo idóneo es importante analizar los siguientes aspectos:

  1. El liderazgo que integran los ministerios de la iglesia debe apoyar la visión del pastor
    La visión y la misión, las actividades, los ministerios, el crecimiento, los proyectos evangelísticos, misioneros y educativos son tarea del pastor y de su equipo. En resumen, el pastor y la iglesia deben analizar cuáles son su visión y misión para que de acuerdo a éstas, se nombre el liderazgo idóneo y capaz, y se garantice el éxito a través de ellos.
    1.1 Los ministerios deben ser nombrados de acuerdo a sus capacidades y actitudes
    1.1.1 Actitud Es importante recalcar que la capacidad es buena pero la actitud es mejor. La actitud tiene que ver con la disposición de servir, de obedecer, de mostrar sujeción.
    1.1.2 Capacidad Es necesario la capacitación para el ministerio correspondiente. Una vez nombrada, la persona electa deberá ser capacitada para desempeñar el cargo respectivo. La capacitación de los ministerios y oficiales debe ser sistemática, a fin de tener un equipo de liderazgo actualizado.

    1.2 Las necesidades determinan la función de los ministerios
    Es importante preguntarnos cuáles son las necesidades de nuestra ciudad, colonia, barrio, pueblo y de la propia congregación. A través de los ministerios se lleva a la gente la Palabra de Dios, sanidad, liberación, enseñanza y ayuda social. Las necesidades de la congregación o la comunidad nos indican los ministerios que se requieren, por ejemplo, si hay muchos niños, existe la necesidad de enseñanza, formarlos e integrarlos a la iglesia. En este caso se necesita un ministerio infantil. Si hay desintegración familiar, matrimonios en crisis, habrá que nombrar uno orientado a la consejería familiar. La lista de necesidades puede ampliarse. No olvidemos que los ministerios funcionan de acuerdo a las necesidades de la congregación o comunidad. Pero también es importante señalar que si hay los elementos idóneos se nombrarán, de lo contrario habrá que orar para que Dios supla los ministerios que se necesiten.

  2. Deberes de los oficiales de la iglesia
    Ahora nos referimos a las instancias de gobierno de la iglesia local, es decir, al Cuerpo Ejecutivo y la Junta Administrativa, según el modelo de sociedades y departamentos. El Cuerpo Ejecutivo está constituido por el pastor o pastores asociados, la diaconía, el secretario general, el tesorero general. La Junta Administrativa está conformada por el Cuerpo Ejecutivo y las directivas de las sociedades y departamentos: Sociedad de Damas, Sociedad de Varones, Sociedad de Jóvenes, Ministerio de Misioneritas, Ministerio Infantil, Ministerio de Hijos de Ministros, Ministerio de Castillo del Rey, Ministerio de ACUPYHNAD, Departamento de Misiones, Departamento de Evangelismo, Departamento de Educación Cristiana y oficiales y maestros de la Escuela Dominical que el Cuerpo Ejecutivo decida, de acuerdo a nuestro reglamento local.
    2.1 Facultades de la Junta Administrativa
    2.1.1 Velar por el buen funcionamiento de todas las actividades de la iglesia.
    2.1.2 Según el orden administrativo establecido en el Reglamento Local la responsabilidad del orden y avance del trabajo en la iglesia no es sólo del pastor, sino de todo el gran equipo de oficiales electos por la iglesia. El pastor supervisa e instruye al equipo de liderazgo de acuerdo a la visión o al proyecto establecido, a fin de lograr los objetivos propios. La iglesia debe apoyar y esperar resultados del trabajo de todo el liderazgo y no sólo del pastor.
    2.1.3 Fomentar el desarrollo espiritual y ministerial de la iglesia (Efesios 4:11-16), tanto en lo administrativo como en lo espiritual.
    2.1.4 Capacitar a los creyentes para el servicio. Algunos aspectos en este orden: El ministerio de evangelismo gana al inconverso para Cristo. El discipulado prepara a la gente para vivir la vida cristiana. El ministerio de equipamiento: Prepara a los creyentes para servir. Uno de los problemas más comunes en las iglesias son las personas que ocupan puestos de liderazgo o ministerios para los cuales no están preparados, es decir, no tienen el don ni la capacidad para poder funcionar efectivamente en esa posición.
  3. Facultades y deberes del Cuerpo Ejecutivo de la iglesia (según el Reglamento Local) Citamos algunos de estos deberes establecidos en el Reglamento de la Iglesia Local.
    3.1 “Analizar y resolver los problemas que afectan la buena marcha de la iglesia”.
    3.2 Mantener el orden y el buen gobierno de la iglesia es deber del Cuerpo Ejecutivo, y para lograr este propósito es muy importante contar con un equipo de directivos sabios, maduros e idóneos que muestren marcada lealtad a Dios, a la institucionalidad de la iglesia y al pastor. El orden en la iglesia se refiere a la manera que Dios ha establecido para hacer las cosas.
    3.3 Principios para la solución de problemas en la iglesia:
    • Entender el problema antes de intentar resolverlo. No se puede resolver un problema si primero no se entiende el mismo. Es importante realizar un diagnóstico para entender las circunstancias, los factores, las causas, los motivos o razones de tal problema. Cuando no se entiende desde el principio éste y se intenta resolverlo, se puede complicar más y será más difícil hallar una solución.
    • No existe una regla para resolver los problemas. Cada problema tiene su propia naturaleza, sus causas y factores principales, por lo mismo cada uno tiene su propia forma de resolverlos.
    • No dejar que un problema se vuelva un conflicto. Los problemas nacen, crecen y se desarrollan. Es más fácil resolver un problema que un conflicto. Si el asunto no se resuelve cuando es pequeño, entonces crecerá, los factores cambiarán y las formas de solucionarlo se complicarán. Los oficiales que corresponden deben intervenir en la pronta solución del problema antes de que se vuelva un conflicto. Muchas iglesias han sufrido grandes males porque quienes debieron intervenir y resolver un problema no lo hicieron en tiempo y forma.
    • Los problemas deben resolverse de acuerdo a las normas establecidas en el reglamento local para el caso correspondiente. Los problemas no se resuelven a criterio de los oficiales respectivos, sino de acuerdo a nuestras normas establecidas en la Constitución, Reglamento Local y Minutas del Concilio. La Biblia es nuestra regla de fe y conducta. La Constitución es nuestra norma de gobierno, y la voz suprema de gobierno, doctrina y administración es la Asamblea Conciliar

Pastores, oficiales y ministerios siendo dirigidos por el Espíritu Santo avanzarán hacia la visión que el Señor les ha dado. Los oficiales apoyarán la visión única del pastor. Ambos son un solo equipo para trabajar unidos en pro de la buena marcha de la iglesia. Dejemos que el Señor como dueño de la mies nos dirija, pues él sabe lo que conviene a su obra.

fuente: aviva 23 edición abril 2017

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