El líder eficaz ve más allá de la forma tradicional de hacer el trabajo y busca mejores maneras de lograrlo.

No pierde de Vista su meta. Se esfuerza en su tarea de preparar y forjar obreros aptos para el ministerio con habilidades y el carácter para cumplir el llamamiento divino en su Vida, para glorificar a Dios e impulsar el desarrollo de la iglesia.

ELEMENTOS BÁSICOS EN EL LIDERAZGO CRISTIANO QUE LA IGLESIA NECESITA

Vocación. Llamamiento y uncio’n divina para ejercer influencia en un liderazgo oficial o extraoficial.
Aptitud. Capacidad y habilidad para las tareas que implican el trabajo en el liderazgo.
Actitud. Disposición de servicio, obediencia y ánimo para ha- cerlo con gozo y afabilidad.

La vocación se manifiesta en la actitud o aptitud, pero éstas no siempre están juntas en un líder. Nadie quiere seguir a un inepto bueno, ni a un apto malo. La idea es que procuremos la obra de Cristo y su carácter también para integrar un liderazgo consistente.

Judas era hábil como tesorero, pero sustraía del fondo. Era integrante de los doce apóstoles, pero no mantuvo lealtad a su Maestro. Tenía vocación y aptitud, pero le faltó actitud.

LOS LÍDERES QUE LA IGLESIA REQUIERE NECESITAN SER, HACER, CONOCER Y MODELAR

  1. En cuanto al ser a. Ser creyentes en el Señor nacidos de nuevo, bautizados e integrados a la membresía de la iglesia local.
    b. Ser siervos y siervas de Dios por convicción sometidos al señorío de Cristo dispuestos a cumplir su vocación.
    c. Ser cristianos que amen a su iglesia y estén dispuestos a esforzarse para alcanzar las metas.
  2. En cuanto al hacer
    a. Hacer lo necesario para motivar a otros e impulsar el crecimiento en la iglesia.
    b. Ejercer sus dones para la edificación de la iglesia.
    c. Desarrollar su ministerio en tiempo y forma dentro de la iglesia.
  3. En cuanto al conocer
    a. Manifestar conocimiento general de la doctrina asambleísta.
    b. Mostrar amplio conocimiento del reglamento local de la iglesia.
    c. Manifestar conocimiento pleno del proyecto a desarrollar en su iglesia.
  4. En cuanto a modelar
    a. Modelar una Vida piadosa con una actitud digna de ser ejemplo para los creyentes.
    b. Mostrar actitudes que manifiesten el fruto del Espíritu de tal manera que los miembros de la congregación se motiven a servir.
    c. Manifestar una Vida devocional saludable de tal manera que otros puedan imitarlos.

CARACTERÍSTICAS DE LOS LÍDERES QUE LA IGLESIA REQUIERE

  1. Líderes comprometidos en la edificación del cuerpo de Cristo.
    a. Invirtiendo el tiempo necesario para el servicio a Dios.
    b. Dependiendo de la dimensión del proyecto y del tipo de liderazgo que se ejerza será la demanda de la inversión diaria, semanal o mensual.
    c. Usando sus dones talentos y ministerios. Se trata que cada líder explote al máximo su capacidad, habilidades y vocación a fin de lograr resultados positivos en la obra del Señor.
    d. Esforzándose por lograr los objetivos. Cada ministerio en la iglesia local tiene objetivos que perseguir y actividades a realizar, el líder identifica a aquellos en los que puede aportar, colaborar o facilitar para su realización.
  2. Líderes que antepongan su responsabilidad en la iglesia a sus intereses personales.
    a. Dios pone en el corazón de cada líder un anhelo por servirle en determinada área, posteriormente le provee de ideas para desarrollar un ministerio propio. Pero de ninguna manera debemos entender que eso significa una se- ñal para independizarse de la iglesia local.
    b. Cada líder ha de enfocar su capacidad para sumar y multiplicar, no para restar o dividir.
    C. Debe tener presente que ningún líder es inmune a las tentaciones de la carne. Cuando asciende a un cargo, la tendencia al orgullo también aumenta. Si no se controla, la actitud lo descalificará (Proverbios 16:5).

  3. Líderes que tengan espíritu de humildad y sumisión a las autoridades de la iglesia local.

a. La figura pastoral.
Será siempre la autoridad en nuestra organización. El hecho de que alguien se convierta en líder no quiere decir que puede tomar decisiones propias sin contar con la autorización del pastor. Los líderes que desarrollan una lealtad probada a su pastor siguen su visión y nunca denigran la autoridad pastoral.

b. Al Cuerpo Ejecutivo.
Esta es la comisión de organización y conducta de la iglesia local. Ellos toman acuerdos en representación de la asamblea, aplican disciplinas, autorízan planes de trabajo y ejercen autoridad para el orden de los programas de la iglesia. Cada integrante de este cuerpo debe ser tratado con respeto, porque son las columnas de la iglesia. Todos los liderazgos están sujetos al Ejecutivo.

c. A la Asamblea Plenaria.
Es la máxima autoridad para asuntos de programas y organización de la iglesia. Sus decisiones son superiores a las del pastor o del cuerpo ejecutivo. Es la instancia definitiva para todo asunto local.

LÍDERES QUE SEAN MODELOS PARA LOS DEMÁS MIEMBROS DE LA IGLESIA

1- En su asistencia Los programas oficiales dan presencia e influencia al líder.
La gente observa la puntualidad, el compromiso y la responsabilidad en quienes ocupan una posición de autoridad.
El lider faltista pierde presencia e influencia, la congregación no lo ve como modelo a seguir. Los faltistas o desobligados desconocen los acuerdos de las juntas e ignoran la situación de la iglesia.

2. En sus obligaciones financieras
El reglamento de la iglesia local establece que los miembros de la iglesia tienen el deber y privilegio de aportar de sus ingresos para el sostenimiento de la obra de Dios en general siguiendo el plan bíblico de diezmos y ofrendas. (l Crónicas 29:14; Mateo 3:8—11; Mateo 23:23; Lucas 6:38; Hechos 20:35; 1 Corintios 16:12; 2 Corintios 8:20, 21; Ga’latas 6:6;
Hebreos 7:8 [Artículo VIII página 54. Reglamento local de la iglesia, edición 2013]).

3. En su disposición de servir
El lider debe participar activamente en los programas y no permitir que los obstáculos le impidan llegar a las posiciones que el Señor les tiene preparadas. Tiene que superar el temor, la negligencia, la pereza y la inseguridad a fin de lograr los objetivos trazados.

fuente: Extracto del Manual de liderazgo.

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