<<Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre». Daniel 2:44

INTRODUCCION:

Basta una mirada a las noticias del día para que nos demos cuenta de que nuestro mundo es un lugar caótico. Las naciones en todo el mundo enfrentan escándalos, conflictos y guerras. Puede parecer que nada está en control.

En el libro de Daniel, se nos recuerda que los cristianos no debemos desanimarnos por la circunstancias de este mundo. Dios tiene el control de todas las cosas‐ una realidad que confirmó de una manera extraordinaria. En este estudio, exploraremos el extraño sueño de un rey déspota. Su sueño nos recuerda que todos los reinos del mundo son temporales. No debemos perder la esperanza al observar la situación de las naciones. Dios está dirigiendo el curso de la historia para establecer su reino eterno.

1. EL MISTERIOSO Y ALARMANTE SUENO DE NABUCODONOSOR

Daniel 2:1‐ 13

El libro de Daniel comienza describiendo el exilio de Judá en Babilonia, bajo el rey Nabucodonosor (capítulo 1). En el despliegue de los acontecimientos, vemos que Daniel ascendió a una posición de más responsabilidad en la corte del rey. En el capítulo 2, descubrimos que Dios revela un mensaje asombroso y eterno a través de él.

Al comienzo del capítulo 2, el rey tuvo un sueño perturbador y sintió que debía conocer su significado. Así que llamó a asesores expertos en artes mágicas,  conjuros, brujería y astrología (Daniel 2:1‐3).

Estos asesores primero necesitaban conocer el contenido del sueño (v. 4). Pero en vez de darles la información que necesitaban, el rey les dio un ultimátum: si sus asesores interpretaban el sueño sin escuchar su contenido, recibirían grandes honores y riquezas. De lo contrario, morirían (vv. 5, 6).

Esto condujo a un <<ir y venir» entre los asesores y el rey que ilustra la compleja situación que enfrentaron estos hombres paganos (Daniel 2:7‐l3). El rey reconoció que necesitaba una respuesta sobrenatural, pero los astrólogos no tenían tal respuesta. Finalmente, declararon que nadie nunca había hecho semejante pregunta a un astrólogo. Esta fue una confesión sorprendente para hombres en la posición que ellos tenían; realmente no tenían la sabiduría que necesitaban en esa circunstancia.

Más adelante en el relato encontramos que este sueño realmente vino de Dios. Debido a que también se hacen predicciones en el reino demoníaco (véase Hechos 16:16), se nos recuerda que un mensaje de Dios no puede ser interpretado por demonios.

El rey se enfureció y ordenó que todos sus hombres sabios fueran ejecutados, incluidos Daniel y sus tres compañeros (quienes son presentados en la historia del horno de fuego ardiente en Daniel 3.) El terrible decreto de Nabucodonosor preparó el escenario para la verdadera intervención divina.

2-  DIOS REVELA EL SUEÑO

Lea Daniel 2:14-30

Daniel no perdió el control, a pesar del decreto de muerte de parte del rey (Daniel 2:14‐16). En cambio, pidió una audiencia con el rey y declaró que él proporcionaría la interpretación a pesar de que no entendía el sueño en ese momento. Daniel confió en Dios, y reunió a sus tres amigos para orar fervientemente para que Dios le mostrara la interpretación. Los hombres pasaron la noche en ferviente y sincera oración, y Dios reveló el secreto del sueño y su interpretación.

Observe que respondieron con una expresión de alabanza humilde y poética (vv. 20‐23). En la antigüedad, la poesía representaba a menudo pensamientos y sentimientos intensos. Estos hombres enfrentaron una situación imposible, y Dios respondió al clamor de ellos. En respuesta, ellos reconocieron su soberana grandeza: Dios tiene supremo poder y gobierna los tiempos y las etapas, sin embargo, también revela profundos misterios a su pueblo. Verdaderamente, El es digno de alabanza.

Daniel entendía esta realidad, de modo que cuando regresó donde el rey su enfoque era el único Dios verdadero y declaró: <<El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos el cual revela los misterios» (vv. 27, 28). Dios le había dado este sueño al rey, y ahora el rey conocería su significado.

A través de esta crisis, Daniel mantuvo el enfoque en el único Dios verdadero (v. 30), quien le dio la revelación que el rey debía conocer. A lo largo de las Escrituras, encontramos que el sueño reveló profundos misterios de trascendencia eterna

3. PROFECÍA SOBRE REINOS VENIDEROS

Lea Daniel 2:31‐45

Daniel explicó que el sueño se centraba en una enorme estatua. La cabeza de la estatua era de oro macizo; el pecho y los brazos, de plata; el vientre y los muslos estaban hechos de bronce; las piernas y los pies eran de hierro (Daniel 2:31‐33). Sin embargo, el hierro de los pies estaba mezclado con barro cocido, lo que hacía que los pies fueran inestables.

Repentinamente, una piedra destruyó los pies de la estatua y los desmenuzó (v. 35). Después, la piedra se convirtió en una montaña que llenó toda la tierra.

El sueño describía los imperios que dominarían esa parte del mundo hasta el regreso final de Cristo (vv. 36‐43). La cabeza de oro de la estatua simbolizaba el imperio de Babilonia. Como el material más precioso en la estatua, el oro era una representación adecuada de este reino. Nabucodonosor ejerció un control absoluto sobre su reino. Sin embargo, él gobernaba por la voluntad de Dios, y Babilonia no perduraría. Seguirían tres reinos, cada uno inferior al anterior. El imperio de Babilonia fue conquistado por el imperio medopersa, simbolizado por los brazos y el pecho de plata, un metal inferior. Este imperio era inferior y también caería.

El vientre y los muslos de bronce representaban el imperio griego, cuyo representante es Alejandro Magno. Sin embargo, su poder disminuido dio lugar a la rebelión. De hecho, cuando Alejandro murió, el imperio se dividió en cuatro secciones.

Después del imperio griego surgió el imperio romano en el siglo I A.C., representados por las piernas de hierro. Sin embargo, este imperio también caería. A partir de su colapso, surgió una sucesión de estados más débiles, lo que se aprecia en la mezcla de hierro y barro cocido en los pies (vv. 41‐43). Podemos ver estos poderes de corta duración encamados en personajes históricos como Carlomagno, Napoleón y Mussolini, entre muchos otros que vemos en la historia universal.

La conclusión del sueño es un símbolo del clímax de toda la historia humana (vv. 44, 45), con la estatua reducida a polvo. El poder y la gloria del gobierno humano son destruidos. En su lugar se levantará el reino eterno de Jesucristo. Su reino vendrá para juicio a través de una intervención conmovedora, representada por la piedra gigantesca. Incluso cuando este mundo presente llegue a su fin, el reino de Cristo prevalecerá. Esta es la maravillosa esperanza de todos los que ponen su confianza en Cristo en medio de la incertidumbre del mundo actual.

EL LLAMADO AL DISCIPULADO

La lección de hoy proporciona una gran perspectiva de la profunda fe de Daniel. Estuvo dispuesto a confiar en Dios y a escuchar su voz, incluso bajo la amenaza de un rey pagano déspota. Bajo amenaza de muerte, él y sus amigos buscaron a Dios y pidieron una revelación que solo El podía dar.

Tal vez usted nunca enfrentará el tipo de situación que Daniel enfrentó. Sin embargo, habrá momentos en que tendrá que elegir entre confiar en Dios y buscar sus propias soluciones. En esos momentos, tenga en cuenta que Dios es más grande que cualquier poder en este planeta y que atiende sus necesidades. Mientras tanto, estudie las Escrituras como un recordatorio de que el reino de Dios perdurará cuando todos los poderes terrenales lleguen a su fin.

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