E vangelista es una persona que lleva la “buenas noticias”, el evangelio es la buena noticia del cumplimiento de la promesa hecha por Dios a Abraham de que redimiría a su descendencia por medio de la muerte de su Hijo unigénito Jesús, quien moriría y resucitaría al tercer día, para expiación por el pecado de toda la humanidad.

En el Antiguo Testamento, se habla de esta noble tarea, tal es el caso de los pasajes mesiánicos en Isaías: ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación…! (Isaías 52:7).

La historia del Señor Jesús, que tras su muerte y resurrección ofrece salvación a los pecadores es llamado el evangelio. El apóstol Pablo lo expresaría así en el capítulo 15 de la primera carta a los Corintios: Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado […] por el cual, asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos […] Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras […] y que resucitó al tercer día…

Jesús fue el evangelista más efectivo, Mateo afirma que recorrió Jesús toda Galilea, enseñando […] predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad… (4:23). También nos asevera que el Maestro recorría todas las ciudades y aldeas (9:35), su efectividad es destacada porque provocaba el encuentro con los pecadores en el lugar donde éstos se encontraban; la nota distintiva es que no esperaba a que los pecadores fueran hacia él, sino que tomaba la iniciativa acercándose y conviviendo con ellos, hasta comía con los publicanos y pecadores para compartirles las buenas nuevas de salvación.

Jesús provocó encuentros con personas en los lugares donde moraban o frecuentaban. A Zaqueo lo convocó en su casa, a la mujer samaritana la confrontó en el pozo de Jacob, a los gadarenos los hizo libres en el camino, en su tierra; fue a la casa de Jairo para resucitar a su hija y de camino sanó a la mujer que tocó el borde de su manto; sanó a los enfermos en Genesaret y en la región de Tiro y Sidón sanó a la hija de la mujer cananea.

Jesús nunca esperó en el templo a que llegaran los pecadores y se arrepintieran en el altar, sino que hizo de cada lugar un altar, un punto de encuentro con Dios. Tal como el pastor de la parábola, fue a buscar a la oveja que no estaba en el redil. Con el ejemplo establecido en su caminar en esta tierra y con toda autoridad se acercó a sus once discípulos después de la resurrección y les encomendó salir en la búsqueda de los pecadores, donde ellos se encontraran, sin importar ninguna otra cosa les expresó: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15) y enfáticamente también les ordenó: …id y haced discípulos a todas las naciones (Mateo 28:19).

Con el antecedente de su peregrinar en busca de los pecadores, después de ascender a los cielos les encomendó a sus seguidores que no salieran de Jerusalén hasta que fuesen investidos de poder desde lo alto (Lucas 24:49), marcándoles las áreas geográficas donde deberían ser sus testigos, a saber: Jerusalén, toda Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8), así que el mensaje de salvación debería llegar hasta los confines de la tierra.

Jerusalén y Judea

Es evidente la efectividad las Asambleas de Dios de México para llevar el evangelio en “su Jerusalén” y “toda su Judea”. Hay zonas del país con grandes grupos de iglesias. Sin embargo, debemos orar y tener un proyecto nacional para un mayor impacto en los estados de Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Colima, Nayarit y Jalisco donde los porcentajes de convertidos en relación con la población son bajos, creo con todo mi corazón que viene un tiempo muy fructífero para las iglesias en esa zona donde pastores y creyentes hacen un excelente trabajo.

Samaria

Poco a poco la iglesia mestiza voltea a ver a la iglesia indígena de nuestro país, el reto de “nuestra Samaria” consiste en los catorce millones de indígenas que pueblan nuestra nación. Los esfuerzos en la capacitación de obreros autóctonos, plantación de iglesias, discipulado de niños y adultos y la obra social serán factores que nos permitan alcanzar a los mexicanos de las diversas etnias. Siguiendo el ejemplo de Jesús, es tiempo de recordar que nos es necesario pasar por Samaria (Juan 4:4). Confío plenamente que esa necesidad será más fuerte cada día en las iglesias y pastores de nuestro Concilio.

Hasta lo último de la tierra

La última estadística señala que un 29% de las iglesias asambleístas mexicanas han enviado por lo menos una ofrenda en este bienio a la tesorería nacional de misiones, el distrito número uno tiene un 49% de alcance, tratando de cumplir con el mandato del Señor en cuanto a la gran comisión.

Creo que Dios me concederá ver que todas las iglesias oren semanalmente en el templo por los inalcanzados y por nuestros misioneros y envíen una ofrenda mensual para sostener algún misionero allende nuestras fronteras. Concluyo con estas palabras: Jesús, quien fuera el evangelista más efectivo, está con nosotros todos los días y nos ayudará para hacer cumplir su propósito al hacer de nuestras asambleas una iglesia más consagrada, más evangelística y más misionera.

fuente: aviva 2014 edición 11

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