LA GUERRA ENTRE DAVID Y GOLIAT – Sermon del Pbro. José M Saucedo

Les comparto este mensaje para que cuantos quieran lo utilicen.

Del pasaje de 1 Samuel 17, en el cual se narra la guerra entre David y Goliat, extraemos las siguientes aplicaciones:

1. Dios prepara las batallas para sus ungidos.

Había un rey experto en guerra y poderosos soldados en Israel, pero todos retrocedieron ante el coloso filisteo. (10, 11, 24)
El rey ofreció recompensas monetarias, una hija, exención de tributo a la familia del que venciera a Goliat, pero ninguno de los valientes se animó. (25)
Providencialmente Isaí envió a David al campo de batalla para ver la condición de sus hermanos (17, 18). El joven llegó a la hora precisa en que el gigante desafiaba a los ejércitos de Israel (23), y se llenó de celo y se presentó como único candidato a pelear contra el incircunciso. (31)
Esa batalla estaba agendada en el calendario divino específicamente para el ungido y nadie más.
Hay batallas que nos corresponden y nos son asignadas desde el cielo, y nadie podrá interferir, porque los enemigos y las crisis aparecerán en el momento adecuado, en el cronos de Dios.

2. Dios prepara a sus ungidos para las batallas.

A los guerreros les produjo temor inmenso la presencia y el discurso blasfemo de Goliat, al ungido le despertó coraje y celo, y ganas de extirpar. (24, 26)
El rey no veía esperanza en el muchacho valiente ante la fiereza y la destreza del coloso, pero David tenía convicción inquebrantable. Su decisión de pelear era absoluta; él animó al monarca (32)
David presentó sus credenciales de experiencias previas en peleas con fieras, leones y osos, para defender a su rebaño. Luego comparó al filisteo con aquellas bestias que él mataba. (34-36)
David se siente seguro de la victoria por dos razones:
El filisteo ha provocado a los ejércitos del Dios viviente, lo cual le acarreará desgracia. (36)
El Dios que libró a David de las garras de los leones y osos, hará lo mismo esta vez, para librarlo del incircunciso. (37)
Se lanza el ungido a pelear con sus armas propias, no usará las de los guerreros expertos (38, 39), unas piedras del arroyo en el saco pastoril y una honda le son suficiente. (40)
Las amenazas del coloso y su aspecto horrible no impresionaron al ungido, al discurso blasfemo respondió con un discurso de fe y de victoria para los escuadrones del Dios viviente. (45-47)
El ungido estaba preparado para la batalla. Las guerras contra las fieras, le habían desarrollado temple, valor, fe y esperanza. Fue al valle con pocas armas, pero con una mentalidad de vencedor en el nombre de Jehová.
No temamos a las batallas que enfrentamos, creamos que Dios no nos da pruebas mayores de las que somos capaces de enfrentar. No nos amendrentemos por los discursos blasfemos y violentos, respondamos siempre con firme convicción de que Jehová está con nosotros para librarnos del mal.

3. Dios utiliza las batallas para posicionar a sus ungidos.

La hazaña de David despertó el espíritu de los guerreros de Israel y corretearon a los filisteos hasta saquear su campamento. (52, 53)
El rey quedó impresionado por la valentía de David y se interesó en su persona y su familia. (55-58)
Desde entonces la fama de David comenzó a crecer en Israel, e inició el camino ascendente hacia el trono. La unción comenzó a manifestarse para que se cumpliera el plan divino.
Cada batalla que enfrentamos es una aduana que pasamos hacia el cumplimiento de nuestro llamado.
La unción que recibimos del Señor se manifestará a su tiempo y nadie podrá impedir que nos posicionemos en el lugar para el cual nos escogió el Todopoderoso.

fuente: muro del pastor

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