L a siembra y la cosecha eran prácticas muy comunes en los tiempos bíblicos. Israel era un pueblo mayormente agricultor y ganadero. Por tal motivo, Dios usa este oficio para enseñar principios espirituales de gran relevancia.

Sembrar y cosechar es un principio del reino de los cielos en la tierra. Es una ley universal establecida por Dios desde el momento de la creación. Se siembra y se cosecha en todas las áreas, tanto de la naturaleza, como de lo material y espiritual. Un principio es una ley o regla que se cumple o que debe seguirse con el fin de lograr un propósito. Las leyes naturales son ejemplos de principios físicos.

La siembra y la cosecha es un principio porque es una ley real y se cumple a cabalidad. La ley de la gravedad afirma que todo lo que sube tiende a bajar, y esto no se cuestiona. De igual manera, la ley de la siembra y la cosecha se cumple sin fallar.

La siembra y la cosecha es uno de los más sencillos principios, pero el concepto en la vida es muchas veces ignorado. Cualquier cosa en la que se invierte tiempo, energía o dinero es un acto de siembra. Cosecha es el resultado o consecuencia de lo que se ha sembrado. La siega depende de la cantidad de esfuerzo y tiempo que se pone en la siembra.

La Biblia enseña de una forma muy clara sobre esta realidad que puede influir no sólo en la vida diaria sino también en la eternidad.

Parábola del sembrador

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No podrá encontrarse un mejor cuadro del proceso oriental de sembrar el grano, que el que da Jesús en esta parábola: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron… (Mateo 13:3-8). Hay varias clases de grano que se usan en el oriente. Las dos principales que se cultivaban en la antigua Palestina eran los del trigo y la cebada. Es interesante observar esto en la parábola del sembrador, aunque el principio aplica en cualquier clase de semilla. Esta parábola encierra varias lecciones sobre la ley de la siembra y de la cosecha:

  • • No todos los terrenos son buenos para sembrar.
  • • Hay que escoger la mejor tierra para sembrar.
  • • Hay semilla y una persona que siembra.
  • • Hay enemigos y obstáculos para la siembra: los pájaros, las piedras y el sol. También la cizaña, el fuego, la plaga, la langosta y los ladrones son amenazas contra la semilla.
  • • Hay que escoger la mejor técnica para sembrar.
  • • La necesidad del barbecho para limpiar el terreno.
  • • El porcentaje de la cosecha siempre es superior a lo que se siembra.

Principios de la ley de la siembra y la cosecha

  1. En la ley de la siembra y la cosecha no hay discriminación por raza, color, género o religión. Funciona para cualquiera que la aplique.
  2. La ley de la siembra y la cosecha opera permanentemente. No importa el tiempo y el lugar.
  3. En la ley de la siembra y la cosecha si no se siembra nada no se levanta cosecha.
  4. En la ley de la siembra y la cosecha cada semilla se reproduce a sí misma (Génesis 1:11-12).
  5. En la ley de la siembra y la cosecha las malas semillas producen mal fruto (Mateo 7:17-20).
  6. El resultado de la ley de la siembra y la cosecha es multiplicativo. Se siembra una semilla, pero el resultado es un árbol que tiene muchos frutos.
  7. En la ley de la siembra y la cosecha el tipo o género de la cosecha está determinado por el tipo o género de semilla. Si se siembra una semilla de naranja, se va a tener como cosecha un árbol que va a producir muchas naranjas.
  8. En la ley de la siembra y la cosecha se debe proteger lo que se siembra (Santiago 5:7).
  9. En la ley de la siembra y la cosecha la calidad de la semilla determina la calidad de la cosecha.
  10. En la ley de la siembra y la cosecha los resultados serán en proporción a lo que se siembra: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará (2 Corintios 9:6)
  11. En la ley de la siembra y la cosecha se debe escoger la mejor tierra para sembrar.
  12. En la ley de la siembra y la cosecha es imprescindible esperar el tiempo necesario (Hechos 10:4).
  13. En la ley de la siembra y la cosecha la actitud es muy importante (2 Corintios 9:6, 7).
  14. En la ley de la siembra y la cosecha sembrar con lágrimas no significa fracaso (Salmos 126).
  15. En la ley de la siembra y la cosecha el resultado es un milagro de Dios (1 Corintios 3:6).

Conclusión

Se cumple la ley de la siembra y la cosecha en las finanzas del pueblo de Dios cuando se practica fiel y sistemáticamente el consagrar las ofrendas, diezmos y primicias. En la ley de toda siembra en la obra del Señor se involucra el estímulo del amor a los hermanos y a la causa del evengelio (2 Corintios 8:24-9:6), el estímulo de hermanos generosos (2 Corintios 8:1-23-9:2), el estímulo de Dios como modelo de siembra y generosidad (2 Corintios 9:9, 10, 15), y el estímulo del poder y la fidelidad de Dios en bendecir con cosecha segura (2 Corintios 9:6-11).

El pueblo de Dios cree a las promesas divinas por tres motivos: 1. Porque creemos que lo que dice la Biblia es verdad. 2. Porque hemos visto y escuchado testimonios de personas que han experimentado el cumplimiento de la ley de la siembra y la cosecha. 3. Por experiencia personal; nosotros mismos hemos comprobado que esta es una gran verdad. Una persona cosecha sólo aquello que ha sembrado. Que la ley de la siembra y la cosecha se cumpla en la vida de aquellos que le creen a Dios, y que se diga de ellos como se dijo de aquel patriarca: Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno (Génesis 26:12).

fuente: aviva 22, edición Enero 2017

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