Pastoral para las Redes Sociales – del presbiterio ejecutivo

Pastoral para las Redes Sociales

En la actualidad, los medios de comunicación con mayor auge son las redes sociales. En México existen más de 39 millones de usuarios en redes sociales y la mayoría de ellos oscilan entre los 15 y 29 años de edad. Las Asambleas de Dios es una iglesia predominantemente joven, en contacto con la tecnología, y con necesidades particulares de pastoreo, razón por la cual es necesario aconsejar sobre el uso adecuado de las redes sociales.

El apóstol Pablo define un principio que regula el comportamiento de los verdaderos discípulos de Cristo:Algunos de ustedes dicen: «Yo soy libre de hacer lo que quiera.» ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; ni todo fortalece la vida cristiana. Por eso, tenemos que pensar en el bien de los demás, y no sólo en nosotros mismos (1 Corintios 10:23-24, Traducción en Lenguaje Actual).

Este principio Pablo lo usa para hablar sobre varios aspectos de la vida cristiana, y cierra su enseñanza con la prueba que revela si en verdad se está cumpliendo: Siempre que ustedes coman o beban, o hagan cualquier otra cosa, háganlo para honrar a Dios (1 Corintios 10:31, Traducción en Lenguaje Actual).

El mismo es aplicable al mundo de las redes sociales. Esta pastoral ofrece algunas normas de comportamiento en el uso de las redes sociales, las cuales, al ponerlas en práctica, darán gloria a Dios y edificará muchas vidas, incluyendo la tuya.

1. Usa bien el tiempo 
Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos
 (Efesios 5:15-16, Nueva Versión Internacional).

Mantén firme las prioridades correctas en el uso del tiempo en tus relaciones: Dios es primero y lo demuestras en tu devocional personal, después tu familia e iglesia y finalmente todos los demás.

Interactúa el tiempo justo en las redes sociales solo después de tu devocional con Dios y después de haberle dicho a tu familia que los amas y que quieres ser de bendición para ellos.

Cuida que el tiempo que ocupas en las relaciones virtuales no sustituya ni dañe tus relaciones personales; además, que el tiempo que ocupes en las redes sociales no sea el de tu horario de trabajo, estudio, o el tiempo que le debes entregar a tu familia o a tu ministerio.


2. Compórtate sabiamente
Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno (Colosenses 4:5-6, Nueva Versión Internacional).

Cada comentario, foto o video que se sube a las redes sociales debe reflejar la cordura, modestia y congruencia de que eres hijo de Dios. Esto provocará oportunidades para dar un buen testimonio, sobre todo a quienes no creen en Cristo. No te quejes, no critiques, no te burles; ofrece soluciones, aporta ideas y anima a los que se equivocan, a los que han perdido un ser querido y a los que están en dolor o en conflictos. Aprovecha cada oportunidad para ser bendición y compartir el evangelio a otros.

No reproduzcas comentarios, fotos o videos que deshonren la santidad de Dios, pues toda tu actividad en la red queda registrada y cualquiera puede ser afectado negativamente cuando descubra tu comportamiento. Recuerda que si agradas a Dios en lo secreto, él te recompensará en público y podrás bendecir a muchos.

Las redes sociales son un medio que comúnmente se usa para la expresión del narcisismo, es decir, amor a la imagen de uno mismo, y generalmente lo hacen a través de fotos o videos captados por la misma persona, que en ocasiones no muestran el más mínimo pudor o recato, y por el contrario, son sensuales o provocativas. Evita hablar de ti mismo y habla más de Cristo. Identifícate apropiadamente, no uses membretes falsos y siempre aporta algo que pueda bendecir a otros.


3. Evita la curiosidad
No seas ocioso, chismoso ni te metas en asuntos ajenos (1 Timoteo 5:13) porque eso te resultará en pérdida de tiempo valioso.

No cedas a la tentación de saber en qué anda metido “todo el mundo” al leer el “muro” de cada uno de tus contactos. Usa la red para lo que realmente trae provecho a tu vida.


4. Sé amable con todos
Que su amabilidad sea evidente a todos (Filipenses 4:5, Nueva Versión Internacional). En toda ocasión debes ser amable con todos, aun cuando piensen diferente a ti. No insultes a nadie y evita los adjetivos peyorativos o despectivos. No hagas bromas ofensivas, mantén siempre el respeto para todos. Si eres aficionado a un deporte o a un equipo, no es necesario que denigres o desprestigies al rival. Tampoco es correcto que desacredites a las autoridades puestas por Dios ni que insultes a políticos o gobiernos. Sí puedes manifestarte contra las injusticias y denunciarlas, pero muestra tu desacuerdo con cortesía.


5. Sé prudente en la información que compartes
…Considerad bien todo lo que es verdadero (Filipenses 4:8a, Nueva Versión Internacional).

En internet circulan un gran número de imágenes, videos y noticias falsas conocidas como “fake” (falso en inglés). No difundas nada sin antes verificar su autenticidad por más tierna, conmovedora o impactante que sea la información. Existen muchos testimonios de supuestos “milagros” obrados por Dios que resultan ser falsos. Publicar este tipo de noticia no ayuda en nada a la credibilidad del evangelio. Sé sensato.

Las redes sociales representan una mina de información falsa y también verdadera. Sé prudente al compartir tu información personal y familiar; toda ella está expuesta a ser usada de manera dolosa por personas que se dedican a delinquir. La información sensible son tus números telefónicos, tu domicilio, revelar quiénes son tus familiares, tus finanzas y los sitios que visitas. De preferencia usa el correo directo (inbox) para exponer esta información o limita a las personas que puedan acceder a ella a través de tu perfil.


6. Sé selectivo con tus contactos
No os dejéis engañar: “las malas compañías corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33, Reina Valera Actualizada).

Identifica aquellos que ejerzan una mala influencia sobre ti y evítalos. Establece la privacidad adecuada en tu perfil. Recuerda las palabra de Dios al profeta: Tienes que influir en ellos: ¡no dejes que ellos influyan en ti! (Jeremías 15:19, Nueva Traducción Viviente). Es mejor eliminar un contacto antes que te lleve al fracaso.

Antes de aceptar a un contacto en tu red social, verifica su perfil, pues te estarás exponiendo a un desconocido.


Finalmente, consigue todo el consejo y la instrucción que puedas, para que seas sabio por el resto de tu vida (Proverbios 19:20, Nueva Traducción Viviente). Las tecnologías nuevas podrán siempre ser una bendición si aprendemos a usarlas correctamente y a favor del reino de Dios.

H. PRESBITERIO EJECUTIVO

tomado del sitio oficial.

Comentarios

Comentarios