Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén (Juan 5:1).
…se hicieron unas bodas en Caná de Galilea… Y fueron también invitados a las bodas
Jesús y sus discípulos (Juan 2:1, 2).

Acerca de la fiesta de Jerusalén, no se especifica qué se celebraba, los judíos continuamente hacían eventos. La fiesta no era de Jesús, ni para él, pero nuestro Señor aprovechó la ocasión para salvar y sanar al paralítico de Siloé. De igual forma en las bodas de Caná de Galilea, donde él asistió como invitado; realizó su primer milagro al convertir el agua en vino, y confirmó la fe de sus discípulos.

Esto nos muestra que el Maestro tenía una agenda social: bodas, funerales y fiestas judías. Fueron eventos en los que manifestó su poder, salvando, sanando o haciendo grandes milagros y maravillas.

Creo que debemos seguir su ejemplo y aprovechar algunas actividades sociales con el propósito de predicar el evangelio y de esta manera ganar almas para el reino de Dios. Los siguientes eventos sociales pueden servir para evangelizar:

Festividades populares: navidad, día de reyes, día del amor y la amistad, semana mayor (pasión y muerte de Cristo), fiestas patrias, día de muertos (2 de noviembre);

días conmemorativos como el día de las madres, día del padre, día del maestro, etc.

Eventos sociales: bodas, bautizos, funerales, presentación de niños, XV años, culto de consolación y cumpleaños.

Juan JPG Vol2 20507404866390611870 NComo lo dijimos antes, todos los eventos anteriores pueden convertirse en espacios evangelísticos haciendo las adecuaciones y espacios pertinentes. Eventos evangelísticos diversos: Campaña infantil, evangelismo a través de dramas, proyección de películas cristianas, cultos evangelísticos en los hogares y lugares públicos, conciertos con grupos cristianos, stand con promoción evangelística en ferias populares donde sea posible, stands de asistencia social y evangelística en peregrinaciones, evangelización y ayuda social en hospitales, en cárceles, a niños de la calle y a madres solteras.

Navidad

Este es un evento religioso y social de carácter universal, obviamente dentro del mundo cristiano. En nuestro país, tanto católicos como evangélicos y otros grupos religiosos la celebran. Debemos considerar cómo las tiendas comerciales, restaurantes, marcas de autos, refrescos, ropa, etc., están anunciado y promoviendo la navidad a través de los medios de comunicación meses antes de este evento.

Hay iglesias que aprovechando la euforia y el ánimo de la gente en esos días, hacen de esta festividad un gran programa evangelístico por el cual han logrado ganar personas para Cristo.

Sugerencias para convertir el 24 de diciembre en un programa evangelístico:

  • Realice programas de oración con anticipación al evento.
  • Haga invitaciones de carácter personal por escrito con anticipación a vecinos, familiares, compañeros de trabajo, amistades, etc.
  • Prepare cuadros alusivos al evento, involucre a niños y jóvenes de familias inconversas (si es posible).
  • Organice un coro infantil, si es posible invite a participar a niños de familias inconversas, así garantiza la asistencia de los padres.
  • Presente un drama o cuadro para adultos y otro para niños.

Los jóvenes y adolescentes pueden preparar un programa propio.

  • Seleccione los himnos y coros apropiados.
  • Arregle el templo y la plataforma con luces, flores y objetos apropiados.
  • Organice una cena.
  • Prepare regalos para los niños asistentes o haga un sorteo de obsequios a los inconversos, por ejemplo Biblias, discos cristianos, Nuevos Testamentos, etc.
  • Exponga un buen sermón, haciendo hincapié en la salvación que Dios nos da mediante su hijo Jesucristo.
  • Prepárese para recoger la red, le aseguro que esa noche tendrá una buena pesca de almas.

Día de Reyes

Muchos niños aguardan con ansias “la llegada de los reyes magos”; esperan que estos visitantes les traigan un regalo. Los medios contribuyen a generar esta expectativa. Claro que nosotros no creemos en los “reyes” (de hecho la Biblia nunca dice que lo fueran), ni los festejamos. Podemos, sin embargo, aprovechar la ocasión para convertirla en una gran actividad evangelística.

He aquí algunas sugerencias:

  • Prepare un drama alusivo al evento, involucre a jóvenes, niños y adultos a participar. Los jóvenes tienen mucho talento, creatividad y gran habilidad en el uso de la tecnología para hacer efectos especiales, luces y sonidos.
  • Si hace un drama, haga una aplicación del mismo y un llamado.
  • Invite a padres de familia a este evento.
  • Si no es posible un drama entonces haga un buen programa alusivo a la fe de los magos, o a la crueldad de Herodes hacia el nuevo Rey nacido, al sacrificio de los inocentes o a la protección de Dios para Jesús y sus padres; las posibilidades son infinitas.
  • Se pueden dar regalos a los niños invitados o hacerlo mediante rifas.
  • Prepárese para la cosecha de almas esa noche.

Día del amor y la amistad

Este es otro evento de gran popularidad, muy arraigado principalmente entre la juventud de nuestro país, y cada día cobra fuerza dentro de las iglesias.

Algunas iglesias tratan de prohibir esta celebración. Durante ese día los hoteles y moteles, así como los restaurantes y las tiendas de regalos hacen su agosto con quienes celebran a su manera “su amor y amistad”.

Ante esta situación cabe preguntar: ¿debería la Iglesia permanecer indiferente?, ¿será que callando ganará para Cristo a los que se revuelcan en el lodo del pecado? Ya es tiempo que aprovechemos este evento para hacer un programa que presente a los perdidos el mensaje del verdadero amor de Dios y el valor de una amistad limpia y sincera.

Sugerimos lo siguiente:

  • Adorne el templo con motivos y objetos alusivos al evento que llamen la atención.
  • Deje que el ministerio de jóvenes haga el programa, supervíselos y oriéntelos.
  • Prepare himnos y coros adecuados.
  • Presenten dramas o sketches de acuerdo a la ocasión.
  • Exponga un buen mensaje para hablar del amor de Dios y cómo puede cambiar la vida de los seres humanos.
  • Organice una rifa de regalos con los invitados.
  • Prepare un convivio parar los jóvenes al término del servicio.
  • Prepárese para ministrar a muchos jóvenes heridos y desilusionados, quienes ese día vendrán a los pies de Cristo. Tome una actitud de amor y comprensión, no condene a los perdidos, ayúdelos mostrándoles el camino de la salvación.

Semana Mayor

El nacimiento y la muerte de Jesús no son tradición, ni algo que no pueda sustentarse con la Biblia. Esto es un hecho histórico. La Biblia dice que Cristo nació (Lucas 2:6, 7) y que murió (Lucas 23:46).

La semana mayor es una buena oportunidad para ganar almas para el Señor.

Vea las siguientes sugerencias para este evento:

  • Ore para que el Señor sea glorificado en este evento.
  • Haga promoción de las actividades que se llevarán a cabo durante esos días. Las cuales pueden ser en el templo, en un parque, plaza o auditorio. La promoción puede hacerse a través de posters, anuncios por la radio, redes sociales, televisión o invitaciones personales.
  • Prepare dramas sobre la pasión y muerte de Jesús y que contengan mensajes alusivos a la salvación por medio del sacrificio de Cristo.
  • Arregle el templo o auditorio con flores y textos alusivos al evento.
  • Organice un grupo coral (si es posible).
  • Prepare los cantos o himnos apropiados al evento.
  • Presente un mensaje alusivo a la ocasión, haciendo énfasis sobre el valor del sacrificio de Cristo como único medio de salvación.
  • Realice una campaña evangelística toda la semana o los últimos días de la misma.
  • Elabore para el día viernes un programa alusivo a las siete palabras de Cristo en la cruz.
  • El domingo de resurrección debe ser alusivo este acontecimiento, puede ser de madrugada o en el horario que mejor convenga.

Comparto el siguiente testimonio sobre la eficacia de estos eventos: Cada año la iglesia que pastorea mi esposa celebra un campamento durante la semana mayor. Normalmente los jóvenes están al frente de los programas de dramas y alabanza.

El año pasado ellos invitaron a un joven inconverso que estudia en la universidad, él aceptó ser parte de un drama titulado Pasión de morir e hizo el papel de Jesús. Los jóvenes pusieron realismo, dramatismo y pasión, tanto que los católicos se acercaron para ver el sufrimiento de “Cristo” cargando la pesada cruz, recibiendo de los soldados crueles azotes y vertiendo su “sangre”. Parecía tan real que la gente comenzó a llorar.

La cruz fue erguida y se colgó en ella al personaje, el cual estuvo allí hasta que un servidor terminó de predicar. Al hacer el llamamiento, el gentío se agolpó en el altar y el primer convertido a Cristo fue el “Jesús” que estaba colgado de la cruz. Cuando a este joven lo bajaron, estaba lleno de gozo por haber recibido a Jesucristo en su corazón.

Conclusión

Jesús en su ministerio en la tierra estuvo presente en festividades y eventos sociales, tanto en las calles, como en las plazas y el templo.

La iglesia de hoy cuenta con muchos medios para hacer evangelismo. Aprovechemos cada oportunidad que se nos presente. Dejemos que los jóvenes participen, ellos son creativos y tienen mucha disposición de servir.

Aprendamos a usar nuevas estrategias y métodos de evangelismo, pero sin cambiar las bases de nuestra fe y el contenido de nuestro mensaje. Hagamos de cada fiesta o evento un acto evangelístico, tales como bodas, XV años, funerales, presentación de niños, bautizos, conciertos musicales, desayunos con grupos vulnerables, cultos fuera del templo y actividades para niños, entre otros.

Jesús dijo: vosotros sois la sal de la tierra. Es preciso salir del “salero”, dejar de encerrarse. Que la gente nos vea, nos oiga, nos toque.

Las congregaciones que crecen son las que entienden su misión y salen a cumplirla. El crecimiento lo da Dios. Nosotros pongamos valor, decisión, talento y creatividad para lograr el propósito de ganar a los perdidos.

fuente: aviva 2014, edición 11

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