La más grande utilidad de nuestra vida es emplearla en algo que dure más que ella.
William James

 

     EL RASGO DE LOS PROHOMBRES

Con David Genaro Ruesga se tuvo la oportunidad para desarrollar una organización apoyada en el poder de la influencia social de los líderes políticos, que a la postre ni a él ni a sus seguidores les sirvió mucho. La inepcia fue letal. Siendo ahijado de bautizo católico del Presidente de la República Pascual Ortiz Rubio la leyenda del que manda vive en enfrente alcanzó hasta la filosofía del nopal, cuando ni las espinas ni el desierto lo destruyen pero se convierte en el altar del sacrificio, cuyo fruto rojo alienta el vuelo y lleva a un pueblo a cumplir su misión. El águila y la serpiente no se llevan, sus naturalezas son distintas. Pelean su territorio o se mueven a su zona de confort.

Con Rodolfo Orozco, seguimos el camino institucional para desarrollar la mística de la inminencia, lo cual mantuvo el camino perfecto de la santidad durante la década de su liderazgo administrativo, yendo el tiempo se convirtió en bujía de impulso para los nuevos desafíos de la época. Nacido en Dr. Arroyo N. L. convertido en Texas con Ball, vino a México de nuevo para dedicar su vida al servicio. Desde su parroquia regiomontana imprimió al asambleísmo el carácter escatológico que se necesitó en la hora. En la cual se impregnó el ADN de las diversas costumbres distintivas que sostiene la organización aún fuera de su credo. A nivel internacional la obra latina se desprendió del Concilio Latinoamericano de las Asambleas de Dios de USA, que para ese sector encabezaba. Henry C. Ball, Susan Marshall, Nellie y Demetrio Bazán, Alice E. Luce. Acá se fue Ruesga, Allá se Fueron Francisco Olazabal, Miguel Guillen y Juan Perales. Formó una gran familia primero con Concepción Castillo, luego con Beatriz Saldaña.

Habiéndose preparado en San Antonio Texas con Ball junto a Manuel Bustamante, J. C. Orozco y otros, Rubén J. Arévalo se dio la oportunidad de formar a las generaciones mediante programas educativos. En el caso del ministerio, el instituto; en la educación cristiana de los  creyentes, el expositor, en el tema de los pioneros: La pasión misionera. En los asuntos de la institución nos dio los diseños preliminares de la constitución eclesiástica convirtiéndose así en el padre de la misma y nos dio los himnos que se volvieron cantos de guerra para avanzar en el territorio nacional sin signos mostrencos como los que se fueron. Avance Triunfal es esa joya maravillosa que nos ha hermanado desde el ADN. Cada ministro asambleísta que en verdad lo es, canta y se nutre de las letras de ese maravilloso himno. El compañerismo leal, la fraternidad, los emblemas sacrosantos. Doña Elizabeth Gama lo acompañó hasta el final.

Con Juan C. Orozco, —cual tromba—  desencadenó la transformación del movimiento en organización, lo cual cimbró las estructuras, reinventando todo el quehacer denominacional. La ruta vista luego del tiempo muestra un camino hecho, sin embargo hacerla fue algo complicado. Para esa época ya la obra estaba en la mayor parte de los estados del país y las incipientes estructuras de autoridad eclesial mostraban signos debatibles entre el episcopalismo de los pioneros a el sistema mixto que es la mística del pentecostalismo asambleísta. Su preparación en Texas le ayudó a beber del elíxir asambleísta puro, analizando los sistemas de gobierno, los que provenían del metodismo obispal frente a los que provenían de los bautistas congregacionales. Los de tradición puritana guiada por sínodos. Hasta las intenciones independientes del libre arbitrio de los que se mueven por el espíritu. Frente a todos esos sistemas de gobierno, el parlamentarismo inglés de los bautistas, la tradición pentecostal blanca y el asambleísmo institucional; se dio a luz el congregacional representativo. Más allá del quehacer de la obra,  ¿Cómo olvidar a su compañera Eloísa Armenta? Guerrera hasta el final.

Con Guillermo Fuentes Ortíz y la hermana María Arrona nos llegó la posibilidad de fortalecer el núcleo de la familia pastoral como pivote para el desarrollo del ministerio. Las transformaciones sociales seculares impactaron la vida de las generaciones que se quedaron sin gobernar provocando un cisma que ante el anquilosamiento del liderazgo estuvo a punto de hacer encallar el barco. Ni duda cabe de la gran personalidad de nuestro legendario líder, un hombre que con un temple firme supo guiar el barco en medio de los vendavales. Las tormentas azotaban con ímpetu, pero fue importante tomar el timón de manera sostenida y fuerte. Los temporales son pasajeros, su fuerza determina de qué tamaño es el daño y cuanto hay que hacer para reconstruir.

Con Teófilo Aguillón Torres la transición hizo amainar el viento y dejar el paso a otras generaciones para que la nave siguiera su rumbo ya trazado. Fundar ECCAD fue uno de los aciertos más relevantes de su liderazgo. La pujanza de la organización mostró el tamaño del cuerpo que daría a luz un nuevo crecimiento. El primer taller de Iglecrecimiento con los Miranda de Fuller. El inolvidable Puertorriqueño Juan Ramírez con la restauración de las puertas en Nehemías. Las entrañas humeantes reflejaban la demanda del momento. El profesor supo combinar esfuerzos, posicionó el naciente liderazgo de la Confraternidad Evangélica de México, frente a la otra confraternidad que salía de nuestro seno en pugnas por instalaciones más acá de lo ideológico. Calibró el ejercicio del poder mediante movimientos estratégicos que le permitió izar la bandera de la institución en el espacio. Profetizó en su último informe la creación de más distritos. Privilegió a una nueva generación de líderes el conocer de primera mano las necesidades de la obra en el entorno nacional. Acopló bajo su autoridad eventos extra denominacionales que nos permitieron ver más allá de la dificultad. Dio guía y visión de las aspiraciones que se podían tener como si sobrevolase el entorno y mostrase lo que en pleno suelo no se ve. Junto a su esposa Olivia Salazar e hijos, ya para irse del país y frente a su padre nos recitó: Lo volvería a hacer Señor, si tú me lo pidieras.

Con Alfonso de los Reyes Valdez se fortaleció el sistema de gobierno Congregacional y representativo. Sin olvidar la filosofía doctrinal basada en Hechos 1:14-26; 4:23-31; 6:1-7; 9:26-31; 15:1-35 y 20:17-38. Se fomentó el parlamentarismo asambleísta para la discusión de los asuntos. El aprendizaje de la escisión hizo que la reestructuración se hiciera de manera pensada y pacifica lo cual logró que se multiplicaran los distritos, los institutos, los ministros y las iglesias. Formando una pléyade de obreros que a partir de entonces se cuenta por miles. Aunado a lo anterior se hicieron las reformas constitucionales necesarias para enfrentar la nueva realidad jurídica y fiscal. Se adoptó el nombre actual de la denominación logrando el registro constitutivo ante el gobierno federal. Es necesario trascender que el asambleísmo mexicano atacó vehementemente los nuevos vientos de doctrina y las incipientes amenazas neos hallaron su tropiezo en su liderazgo férreo. Se fortaleció la estructura denominacional de manera sociológica en el ejercicio de liderazgos autóctonos y generacionalmente identificados con la realidad mexicana, sin destruir el tejido social de sus estructuras. Se creó la revista Jornadas Asambleístas. La atención del campo iglesia por iglesia, instituto por instituto, ministro por ministro fue la tarea impostergable por la que se dio a sí mismo. La relaciones extra denominacionales, gubernamentales y sociales estuvieron de fiesta durante su administración. Porque no somos una isla, somos una expresión poderosa, representativa y sobresaliente del evangelicalismo pentecostal mexicano. Caminar por la campiña al tiempo de escribir y generar escritores le dio pie a fundar la asociación nacional de escritores.  Aunado a todo lo anterior su imagen inspiró a muchos a desarrollar un liderazgo sobresaliente en el medio aceptando desafíos más allá de lo usual. ¿Quién recuerda ESDICO? ¿Bienes Raíces San Lázaro (Candelaria)? ¿Impacto México? ¿Alfolletos, Los Revilla? ¿Compañerismo de oración? ¿Fonice? Junto con Angelita Villarreal Cepeda procreó a Manuel Alfonso, Daniel, Elda Ruth, Rafael Josafat y Natán Cenobio.

Es impresionante que los períodos de los líderes se convierte —como en las iglesias los ciclos pastorales— en los capítulos mediante los cuales se organiza el análisis de la historia para conocer de manera más cercana los acontecimientos, mostrando lo que hay, no como producto de la casualidad ni de una sola generación, antes tenemos un pasado brillante en donde nuestros próceres hicieron hasta lo imposible por el bien de la obra.

Continuará… 

EL RASGO DE LOS SECTORES

EL RASGO DE LA CAPACITACION MINISTERIAL

EL RASGO NUCLEAR DEL TEJIDO SOCIAL

EL RASGO DE LAS PUBLICACIONES.

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