S eñal es un término que proviene del latín signalis. El vocablo tiene múltiples acepciones. Puede ser un signo, seña, marca o medio que sirve para dar información, advertir o simplemente hacer un recordatorio. Una señal también puede ser un gesto que realiza una persona. En física, la palabra se refiere a una variación de la corriente eléctrica o de otra magnitud que se utiliza para transmitir información, como la señal de un teléfono, por ejemplo.

Asimismo, un indicio o un vestigio que queda de algo también puede ser llamado como una señal: El canto de las aves puede ser la señal de una inminente tormenta, Mi hermano sigue sin dar señales de vida: espero que no le haya ocurrido nada malo. De la infancia recuerdo que mi padre era compone todo, y siempre que limpiábamos o arreglábamos algún aparato electrodoméstico, un ventilador o un auto, señalaba cada manguera, cable o tornillo en su posición con una cinta a la que asignaba un número, letra o color.

Cuando algo no funcionaba, había que armarlo de nuevo y probarlo, y desde luego, las señales anotadas nos ayudaban mucho en el proceso.

Me edificaba en gran manera esa parte final donde me pedía que limpiara todo y guardara la herramienta. Ya en mi adolescencia, y en los propósitos divinos, visitábamos a mi abuelo en su casa pastoral. Chapado a la antigua, no tenía TV ni radio, pero sí una pared con una gran biblioteca que contenía enciclopedias, libros, revistas, guías dominicales, cuadernillos de seminarios y talleres, bosquejos hechos por él mismo, distintas versiones de biblias y diccionarios.

De esta manera inició mi pasión por los libros y me convertí en un lector asiduo. Sin aburrimientos y con gran pasión saboreé los tesoros que ofrecía esa biblioteca. En cualquier ejemplar que leía, en contraba una marca que el abuelo colocaba en las secciones donde había discrepancias doctrinales o donde la lectura debía ser peligrosa para la fe. Logré leer casi todos sus libros, y las señales que encontré en sus páginas fructificaron a su tiempo, dándome seguridad y desarrollo en el camino del Señor.

En lo que respecta a la Iglesia también podemos hablar de señales que nos dan indicios de su desarrollo. Entre las múltiples señales de inmadurez, por ejemplo, están las siguientes:

  • La vida frívola de algunos cristianos.
  • La insensibilidad hacia la santidad de Dios.
  • La naturalidad con que se practica el pecado.
  • El desprecio por la sana doctrina y a la enseñanza bíblica.
  • La marcada indiferencia a la Palabra de Dios.
  • El afán materialista.
  • Los estilos de adoración sensuales de parte de algunos músicos cristianos.
  • El autoritarismo que ejercen algunos líderes.
  • La facilidad con que las personas se hacen cristianas, se bautizan y se hacen miembros de las iglesias, sin que haya conversión genuina.
  • La sustitución de la enseñanza y la doctrina bíblica por la psicología. Por ello, es necesario que la iglesia procure un desarrollo continuo.
  • Es en las siguientes áreas en las que se debe buscar la madurez:
  • Madurez en el crecimiento espiritual. Algunos creyentes se quedan como “niños en Cristo” debido a su falta de crecimiento y desarrollo. Tal era el caso delos cristianos de Corinto (1 Corintios 3:1-4), y los lectores de la epístola a los Hebreos (Hebreos 5:11-14)

Es en las siguientes áreas en las que se debe buscar la madurez:

  • Madurez en el crecimiento espiritual. 
    Algunos creyentes se quedan como “niños en Cristo” debido a su falta de crecimiento y desarrollo. Tal era el caso delos cristianos de Corinto (1 Corintios 3:1-4), y los lectores de la epístola a los Hebreos (Hebreos 5:11-14).
  • Madurez en la victoria sobre el “yo”. 
    La muerte del “yo” es imperativa para la victoria completa. En Cristo tenemos el mejor ejemplo de abnegación (Mateo 26:9; Filipenses 2:5-8). Al vencer sobre el “yo”, podremos decir como Pablo: …ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí (Gálatas 2:20; 6: 14).
  • Madurez en un propósito definido en la vida.
  • Necesitamos una meta segura.
  • Hay un sin número de doctrinas falsas.
  • Hay muchos falsos profetas.
  • Hay mucha debilidad espiritual.
  • Hay mucha indecisión espiritual.
  • Madurez con un espíritu perdonador y humilde. Se requiere que los cristianos manifiesten el espíritu de Cristo y muestren amor perfecto, que perdonen como fueron perdonados y sean humildes como el Maestro (Mateo 11:29).

Madurez en poder y autoridad espiritual.
El poder y la autoridad que se necesita y se recibe sólo del Señor.

  • Poder para vencer todo pecado.
  • Poder para vencer al mundo.
  • Poder para vencer la carne.
  • Poder para vencer al diablo.
  • Poder para vencerla tentación.
  • Poder para ser santos.
  • Poder para servir.
  • Poder para perseverar.

• Madurez en el ejercicio delos dones, talentos y ministerios.
Dios da dones, talentos y ministerios a cada uno, para edificación del cuerpo de Cristo.

Algún día todos daremos cuenta del uso que les demos.
• Madurez en estar edificados y dar fruto.
° Fruto digno de arrepentimiento.
° Fruto del Espíritu.
° Fruto de servicio.
° Fruto del cumplimiento de la gran comisión.

Quien tenga verdaderamente sensibilidad y discernimiento del Espíritu Santo sabe perfectamente bien que esta es la realidad de la iglesia contemporánea.

Nos corresponde, por tanto, ser diligentes, tal como lo expresa la Palabra, pues, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros yr epartimientos del Espíritu Santo según su voluntad (Hebreos 2:1-4)

fuente: aviva 24 edición Julio 2017

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