la fe funciona en las finanzas, cuando se ponen en práctica los principios bíblicos; es decir, la cosecha se da.

[dropcap]L[/dropcap] a Biblia contiene 2,350 versículos que hablan sobre el dinero y la forma en que debemos manejar nuestras posesiones; lo anterior enseña la unión intrínseca que existe entre la fe y las finanzas; a esto, el Dr. Larry Burkett, añade: la forma en que manejamos nuestro dinero, es una expresión externa de una condición espiritual interna. Por otra parte, la fe señalada en este rubro, no se inclina a la fe como un credo, sino a la fe, como el creer que Dios suplirá o hará que rinda el dinero. Ante lo anterior, cabe señalar algunas consideraciones:

La fe y las finanzas en la Biblia

En la lista de los hombres de fe señalada en Hebreos, se aprenden principios que trascienden para los seres humanos; Cómo enfrentaron su vida financiera cotidiana, lo notamos con claridad meridiana en el libro de Dios, que él marcó, para que aprendamos de ellos; ahí, se puede notar que: en Abel, (Génesis 4:4) su fe relacionada con las finanzas funcionó en un desprendimiento total de su corazón a Dios, al grado que miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; en Abraham,(Génesis 12:1-5; 13:1, 2) su prosperidad financiera vino a raíz de su obediencia al Eterno. Isaac (Génesis 26:1-5) prosperó, en base a la promesa hecha a su padre. En Jacob (Génesis 31:38-42) la bendición financiera, resultó de la laboriosidad y diligencia de sus manos. A José (Génesis 41:28-44) Dios lo bendijo, por su buena administración de los recursos; éste hizo notar a Faraón que se precisaba de un buen administrador (41:33) y de una buena administración (41:34-37). En Moisés (Éxodo 18:21), el encause financiero se dio, porque seleccionó a un equipo ajeno a la avaricia. De David se puede decir que sus múltiples cualidades (pastor, cantor, guerrero, estadista, administrador, patrocinador, y, sobre todo su temor reverente a Dios) dieron lugar para que sus finanzas se multiplicaran, (1 Samuel 16:11,18; 23:16,22; 24:17; 25:32-34; 2 Samuel 12:13,16;) al grado de contribuir personalmente para el templo que hiciera su hijo Salomón con 3,000 talentos de oro (unos 100,000 kilos) y 7,000 talentos de plata (unos 230,000 kilos de plata), y su ofrenda propició que los líderes del pueblo ofrendaran también 5,000 talentos (equivalente a 175,000 kilos) y 10,000 dracmas de oro (10,000 monedas de oro) y 10,000 talentos de plata, (330,000 kilos de plata) 18,000 talentos de bronce (cerca de 600,000 kilos de bronce) y 5,000 talentos de hierro (3,300,000 kilos de hierro); además de muchas piedras preciosas. Se estima que los preparativos de David se valorizarían hoy en unos 200 millones de dólares; y por eso con razón pudo decir: …todo es tuyo y de lo recibido de tu mano te damos (1 Crónicas 22:3, 4, 14; 29:3-5,6-9,14).

alcamDios bendecirá a los hombres comprometidos con él en la buena mayordomía de sus finanzas; a los fieles que reconocen que el Señor les ha confiado sus bienes; les hará impactar su generación como lo hicieron los héroes de la fe. Su entorno será transformado porque supieron honrar al Todopoderoso con sus bienes (Proverbios 3:9, 10).

Dios no honra la fe en relación a las finanzas, de los avaros, desobedientes, que no creen a las promesas de Dios, de los malos administradores, y que no tienen a Dios en primer lugar ni le reconocen como dueño de sus pertenencias. Y los que sin estas cualidades prosperaron en algún momento, y nunca se corrigieron, tarde o temprano, los alcanzó su desgracia.

Los hombres de Dios, en la historia de la Iglesia combinaron correctamente su fe y sus finanzas

Por ejemplo: Smith Wigglesworth, (1859 -1947) de ser plomero, Dios lo llamó al ministerio y se dedicó completamente a su servicio. Al recibir el pago de su último trabajo material, dijo: lo entrego como ofrenda a Dios. A esto, su biógrafo escribe: Con esta declaración, Smith pagó sus deudas, cerró el negocio, y comenzó a ministrar de tiempo completo. A pesar de las historias de pobreza que había escuchado, él creía que Dios proveería en abundancia mientras él le sirviera fielmente. (Énfasis añadido.)

Jorge Müller (1805) después de casarse, decidió junto con su esposa que él debería vivir por fe y fueron diligentes para no contraer deudas. Su enseñanza en cómo fortalecer la fe era: que hay que pedir la fe, fortalecerla con la palabra de Dios, aprendiendo que su Autor es Fiel, y manteniendo un corazón recto y una buena conciencia.

Antonio Sánchez (1917) la pólvora, manejó con gracia divina la finanza y la fe. La clave cuando no había qué comer, era creer que Dios proveería, esperando en oración.

Respecto a una obra de labor social que inició el príncipe de los predicadores él dice: Hemos estado esperando en el Señor con fe y oración, en lo que se refiere al orfanatorio después que el Señor contestó, escribe: en respuesta a nuestra oraciones fervientes, el Señor ha movido a su pueblo a enviar… y de él, su biógrafo afirma: En el sentido más absoluto, Dios fue el creador y sostenedor del Orfanatorio de Stockwell, y Spurgeon solamente su administrador.

Nótese que estos hombres, mantuvieron su fe en el proveedor por excelencia; fueron bendecidos; pero no vivieron en pereza, ni en simonía (Hechos 8:13,18-24), tampoco en desobediencia. Siempre supieron que la mayordomía había que manejarla apegada a los principios que enseña la Palabra para ser bendecido.

Conclusión

Es de notar que, la fe funciona en las finanzas, cuando se ponen en práctica los principios bíblicos; es decir, la cosecha se da (Lucas 6:38), cuando: se ofrece a Dios con liberalidad (Abel), si se obedece al Señor (Abraham), cuando se cree a la promesa divina (Isaac), si se tiene una buena administración (José), cuando está ausente la avaricia (Moisés), y si hay un temor reverente y un reconocimiento de que todo es de Dios (David). Aplicar estos principios, bendecirá nuestra vida, la de nuestra familia, las congregaciones, y a toda la nación. ¡Adelante con la siembra que la cosecha viene mayor!

fuente: aviva 2012 – 003

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